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jueves, 12 de julio de 2012
viernes, 13 de abril de 2012
Desmitificando las raíces. Ejemplos de explotación de clase en la Andalucía de mayoría musulmana (siglos VIII-XV del CC*)
*Calendario Cristiano
Bismilahi rahmani rahim."No es oro todo lo que reluce" es un adagio que muy bien podría haber titulado o subtitulado este texto de opinión y reflexión, y es que desde hace tiempo -demasiado-, muchos sectores que han examinado y buscado contribuir en la Historiografía de Andalucía y su Pueblo han destacado sin reparos los grandes avances, logros y mejoras de la Civilización Andaluza que conoció el mundo entre los siglos VIII y XV -mal llamada andalusí-, pero han olvidado muy a menudo una parte principal, origen en muchos casos de tal esplendor: los trabajadores; hombres y mujeres obligados a vender o ceder su fuerza, su destreza y su tiempo, o lo que es lo mismo, su vida, a cambio de un jornal.
Llegados a éste punto, y en referencia al título, paso a compartir en extracto algunos pasajes del Kitab al Filaha, o Tratado de Agricultura, compilación sobre temas agrícolas de la Andalucía de mayoría musulmana, y en las que se pone en evidencia el trato que los "hacendados" (propietarios) dan a los trabajadores del campo, desde su dirección o a través de manijeros. Dicen así:
"Cuando el propietario regenta sus bienes […] debe ser […].., práctico, autoritario con los jornaleros,…"
"No les trata con excesiva benevolencia [el hacendado/propietario], imparte pronta justicia en sus asuntos y necesidades, les concede tiempo [a los jornaleros], observa su trabajo y les castiga si no hacen nada en su ausencia;"
"Escucha [el hacendado/propietario] solamente las palabras de quien considera los comprende,…"
"Tras la labor mal efectuada, habrá de incorporarse [de nuevo a la labor] alguien que se presente como un trabajador infatigable que pueda reparar el daño."
Tales consejos, de carácter cercano a lo maquiavélico, nos recuerdan a tiempos en los que el hombre podía ser propiedad de otro hombre en su forma más radical: la servidumbre o la esclavitud, antiguamente generalizadas. Vemos también como se castiga la supuesta holgazanería y se premia la actitud servil, algo muy propio en una conducta autoritaria, todo ello en un contexto en el cual la mayoría de la población era musulmana, desde las clases populares hasta las clases dominantes.
No es nuevo comprobar que formas de opresión de clase, principalmente feudalistas o cercanas a éste, y la propia esclavitud, existían en esa Andalucía de mayoría musulmana y el resto de la Ummah, aunque de forma no sistemática como en los reinos cristianos, si en zonas de frontera con éstos o en núcleos concretos repartidos por la geografía andaluza e islámica en relación a su situación socio-económica. Tras la conquista de nuestro país por parte de las coronas cristianas peninsulares en colaboración con la Iglesia Católica, el sistema feudal se generalizará -junto con la esclavitud- hasta devenir en la forma capitalista actual.
El Kitab al Filaha nos ha enseñado sólo algunos indicios, pero hay muchas más pistas aparte de unas severas sugerencias a la hora de dirigir una cuadrilla de jornaleros ¡el problema de la propiedad de la tierra en Andalucía no comenzó con aquella conquista! Sólo se agravó hasta hacerse estructural; comenzó mucho antes de que los felah mengus, los campesinos sin tierra de los que hablara Blas Infante, pasearan su hambre por este país conquistado. Probablemente si investigamos sólo un poco nos encontraremos con más evidencias, que nos llevarán aun más atrás en el tiempo…
Como trabajador andaluz he querido intervenir en lo que me parece un vacío en nuestra Historia como Pueblo, antiguamente libre, y señalar que la opulencia que a menudo se destaca no es sino un signo que evidencia una desigualdad, las más de las veces.
Insisto ahora en mi condición de musulmán en señalar a aquellos que desde mi país o tierras lejanas, incluida la Ummah, fomentan lo superficial de la materia y quienes ven en ella la cúspide de la obra de los seguidores del Corán, de Muhammad Rasulullah -la paz sea con él- y de todos los profetas. Nunca deberíamos olvidar que la primera mezquita tenía las paredes de adobe y un techo de hojas de palmera, y que cambiar ese barro por mármol y ese forraje por metal quizá no nos acerque más a nuestra meta.
"Los que se benefician de la ribâ* se levantarán como si el Shaytan los hubiera enloquecido con su toque. Pues ellos dicen: "Ciertamente, el mercado es igual que la ribâ". Pero Allah ha permitido el mercado y ha prohíbido la ribâ.
Corán, Sura Al Baqara (Azora de La Vaca), Aya 275
*Ribâ es traducido habitualmente como "usura".
¡Que la paz sea con todos este al-yumua 21 de yumada al-awal!
Iskander el Islam para Asabiyyah CMA
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domingo, 5 de febrero de 2012
Receta Té Ishbilia
Esta receta es para 1 ó 2 personas, a uno o dos vasos pequeños cada una. Necesitaremos:
-1 tetera (a ser posible bereber/amazigh, de latón)
-Miel
-Un poco de yerbabuena
-Té rojo pu erh
-Té negro ceylan*
-Té negro asam*
*Comprando al peso se puede encontrar ya mezclado.
En esta parte del mundo, y contando con este tipo de teteras, lo habitual para la "ceremonia del té" es hervir el agua para verterla luego en la tetera. Este paso tiene doble finalidad: la primera, calentar la tetera (ese agua que hemos calentado y volcado en la tetera se tira después de unos minutos), y el segundo, acabar con impurezas tipo óxido, o sabores si no hemos lavado la tetera y sólo tirado el té anterior y enjuagado con agua.
A continuación llenamos la tetera con el agua que si vamos a usar. Para esta receta con llenar la tetera con algo más de dos vasos de cristal duralex -de los normales de mesa- para no quedarnos cortos, es más que suficiente. Podéis calentar el agua en el microondas si pasáis de la magia de la "ceremonia" o vais cortos de tiempo. Pero si seguís la senda del progreso y usáis microondas, no calentéis demasiado el agua, aun tiene que endulzarse.
Ahora que tenemos el agua caliente en la tetera echamos de 5 a 6 cucharadas (pequeñas) de miel, o de 4 a 5, dependiendo del gusto personal y del número de comensales.
Seguidamente removemos el agua hasta que se haga esa "melaza" que olerá muy dulce.
El paso siguiente es echar la yerbabuena. Recordad que si es fresca mejor, y enjuagada, que puede tener bichitos o tierra. Este té en concreto no necesita una gran cantidad de yerbabuena, así que con unos pocos tallos frescos será suficiente. Lo justo para que se siga viendo el líquido, no hay que pasarse.
Si el agua no se ha calentado demasiado esto ya casi está. La melaza con la yerbabuena ahora olerá muy bien.
Esperad a que la tetera empiece a "cantar", que es ese sonido ronco que hacen -al menos las bereberes- cuando el agua está muy caliente. Removed un poco el agua, y si deja de hacer ese ruido esperad unos segundos a que vuelva a hacerlo, y entonces quitadla del fuego o apagadlo. Es importante que no os distraigáis y dejéis hervir el agua. El agua hervida acabaría con muchas de las propiedades de la miel y de la yerbabuena, así que aseguraos de que se queda justo antes del punto de ebullición.
Por último, coged una cuchara pequeña -como la de la miel- y echad una de té rojo pu erh y luego, sin llenar completamente la cuchara, servid el te ceylan y asam. La proporción de los tés negros debería ser 50%-50%, así que intentad no pasaros.
Esperamos de 5 a 8 minutos y a servir.
-1 tetera (a ser posible bereber/amazigh, de latón)
-Miel
-Un poco de yerbabuena
-Té rojo pu erh
-Té negro ceylan*
-Té negro asam*
*Comprando al peso se puede encontrar ya mezclado.
En esta parte del mundo, y contando con este tipo de teteras, lo habitual para la "ceremonia del té" es hervir el agua para verterla luego en la tetera. Este paso tiene doble finalidad: la primera, calentar la tetera (ese agua que hemos calentado y volcado en la tetera se tira después de unos minutos), y el segundo, acabar con impurezas tipo óxido, o sabores si no hemos lavado la tetera y sólo tirado el té anterior y enjuagado con agua.
A continuación llenamos la tetera con el agua que si vamos a usar. Para esta receta con llenar la tetera con algo más de dos vasos de cristal duralex -de los normales de mesa- para no quedarnos cortos, es más que suficiente. Podéis calentar el agua en el microondas si pasáis de la magia de la "ceremonia" o vais cortos de tiempo. Pero si seguís la senda del progreso y usáis microondas, no calentéis demasiado el agua, aun tiene que endulzarse.
Ahora que tenemos el agua caliente en la tetera echamos de 5 a 6 cucharadas (pequeñas) de miel, o de 4 a 5, dependiendo del gusto personal y del número de comensales.
Seguidamente removemos el agua hasta que se haga esa "melaza" que olerá muy dulce.
El paso siguiente es echar la yerbabuena. Recordad que si es fresca mejor, y enjuagada, que puede tener bichitos o tierra. Este té en concreto no necesita una gran cantidad de yerbabuena, así que con unos pocos tallos frescos será suficiente. Lo justo para que se siga viendo el líquido, no hay que pasarse.
Si el agua no se ha calentado demasiado esto ya casi está. La melaza con la yerbabuena ahora olerá muy bien.
Esperad a que la tetera empiece a "cantar", que es ese sonido ronco que hacen -al menos las bereberes- cuando el agua está muy caliente. Removed un poco el agua, y si deja de hacer ese ruido esperad unos segundos a que vuelva a hacerlo, y entonces quitadla del fuego o apagadlo. Es importante que no os distraigáis y dejéis hervir el agua. El agua hervida acabaría con muchas de las propiedades de la miel y de la yerbabuena, así que aseguraos de que se queda justo antes del punto de ebullición.
Por último, coged una cuchara pequeña -como la de la miel- y echad una de té rojo pu erh y luego, sin llenar completamente la cuchara, servid el te ceylan y asam. La proporción de los tés negros debería ser 50%-50%, así que intentad no pasaros.
Esperamos de 5 a 8 minutos y a servir.
jueves, 31 de marzo de 2011
MANIFESTACIÓN CONTRA LA GUERRA IMPERIALISTA EN LIBIA
Manifestación unitaria contra la Guerra
Domingo 3 de Abril de 2011 a las 12:00h
Plaza Nueva (Sevilla)
Domingo 3 de Abril de 2011 a las 12:00h
Plaza Nueva (Sevilla)
NO A LA GUERRA
NO EN NUESTRO NOMBRE
SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS
Las organizaciones y colectivos abajo firmantes queremos expresar a través de este comunicado nuestro más contundente rechazo a la aprobación, por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de la zona de exclusión aérea en territorio libio, y nuestra apuesta por la paz y contra cualquier intervención militar extranjera en cualquier país. Saludamos las movilizaciones de los pueblos árabe y del Norte de África por los derechos sociales y las libertades democráticas y condenamos la represión violenta de los gobiernos contra manifestaciones pacíficas.
Denunciamos que los medios de comunicación corporativos han hecho un uso absolutamente intencionado de la información referente a los conflictos sucedidos en Libia, descontextualizando y manipulando descaradamente los hechos, con la finalidad de imponer en Occidente una visión deformada de este país, dejando el terreno ideológico bien preparado para justificar la intervención.
Condenamos de manera contundente la intervención militar en la que están participando varios estados, entre ellos España como uno de los promotores de la acción de guerra en la gestión de esta crisis, y denunciamos el doble rasero con que dichos estados justifican sus ataques bajo la excusa de la defensa de los derechos humanos de la población libia, cuando jamás han promovido la defensa de estos mismos derechos humanos para pueblos que están siendo sometidos a genocidios y que además la ONU ha reconocido en sus propias resoluciones, siendo los ejemplos más claros los pueblos saharaui y palestino. Pedimos el procesamiento de los líderes internacionales y en concreto de los diferentes gobiernos españoles que han consentido la venta de armas en el exterior.
No dudamos -y nos basamos en experiencias anteriores (Irak, Afganistán, etc)- al afirmar que estas intervenciones, muy lejos de buscar proteger a la población, tienen como único objetivo esquilmar los recursos naturales, petróleo y gas en el caso libio, y con este fin ya se están reuniendo los Ministros de Energía de los estados atacantes.
Denunciamos al Gobierno del Reino de España que utiliza las bases de Rota y Morón como enclaves esenciales de la OTAN para las operaciones militares de ataque contra otros pueblos, poniendo en riesgo a Andalucía. De nuevo se va a utilizar nuestra tierra, mediante las bases militares extranjeras, para llevar la muerte y la destrucción a otros países. El Pueblo Andaluz se enfrenta a una guerra sin que se nos haya consultado.
Entendemos que ha de ser el pueblo libio el único actor para decidir la conformación de su futuro como nación, y es el pueblo libio el que ha de resolver sus conflictos y no las potencias imperialistas extranjeras, cuyas intervenciones militares sólo se pueden traducir en más víctimas y en un empeoramiento de las condiciones de vida de la población. Exigimos políticas de Paz y de Desarme, políticas basadas en la cooperación económica, social y cultural entre los pueblos, así como respeto real y efectivo de los Derechos Humanos en todo el mundo. Los gastos militares para fines sociales.
Hacemos un llamamiento a la ciudadanía andaluza para que manifieste su rechazo a esta nueva agresión neo-colonial y la utilización para ello de las bases militares extranjeras en nuestro país.
CONVOCA: PLATAFORMA CONTRA LA GUERRA
APDHA – Andalucía Comunista – Bartolomé de las Casas – CEDESPAZ – CGT – CUT-BAI – Ecologistas en Acción – En Lucha – Izquierda Anticapitalista – Izquierda Unida LV-CA – Jaleo!!! – JCA – JIRA – Nación Andaluza – PCA – Plataforma de Solidaridad con Palestina – SAT – UCAR – UJCE
APOYAN: Casa de la Paz – Foro Social de Sevilla – Mujeres de Negro
viernes, 25 de marzo de 2011
Andalucía dice ¡No a la Guerra!
El sábado 19 de marzo se iniciaron las operaciones militares contra Libia auspiciadas por EE.UU., y con la colaboración de diversos estados europeos, incluido el Estado Español. Rodríguez Zapatero que llegó a La Moncloa aupado por el “No a la Guerra” se va a despedir de la mano de una intervención imperialista que quiere una vez más cambiar sangre por petróleo. De nuevo se va a utilizar nuestra tierra, mediante las bases militares extranjeras, para llevar la muerte y la destrucción a otros países. El Pueblo Andaluz se enfrenta a una guerra sin que se nos haya consultado.
Como ya ocurrió en Afganistán e Irak, con el pretexto de las ayudas humanitarias, la defensa de la población civil o la seguridad internacional, se está produciendo una agresión a un Estado soberano con el único objetivo de apropiarse y expoliar sus riquezas naturales en beneficio de las multinacionales occidentales.
La ONU, que lleva décadas permitiendo la ocupación de Palestina, la anexión del Sahara Occidental, el bloqueo de Cuba o las constantes violaciones de la legislación internacional por los diversos imperialismos, carece de toda legitimidad moral para imponer sanciones mientras siga siendo usada como títere diplomático al servicio de los intereses geoestratégicos de las potencias occidentales. Tampoco la posee una OTAN que, además de ser sólo el brazo armado para la imposición de los intereses occidentales, incumple reiteradamente esa legalidad internacional que dice defender.
Denunciamos a los gobiernos europeos, al estadounidense y al español, que utilizan las bases impuestas de Rota, Morón y Gibraltar como enclaves esenciales de las operaciones militares de ataque contra otros pueblos, poniendo en riesgo a Andalucía. El que el Pueblo Andaluz sea implicado en estos hechos sin su consentimiento es otra prueba más de la importancia de la lucha por la recuperación de nuestra soberanía nacional. Mientras no tengamos el derecho a decidir, por nosotros/as y en exclusividad, nuestro destino como pueblo, seguiremos estando en manos de intereses ajenos.
Esta situación de riesgo y de utilización con fines bélicos del territorio andaluz, pone de manifiesto lo acertado de la lucha por el cierre de las bases militares de Rota, Morón y Gibraltar. De la necesidad de impulsar un movimiento capaz de acabar con ellas como plataformas de muerte y destrucción para otros pueblos y de amenaza para el nuestro.
Hacemos un llamamiento a las distintas organizaciones sociales, sindicales y políticas de nuestro país a unir fuerzas con vistas a realizar una campaña de movilizaciones unitarias contra la agresión neocolonial de las potencias occidentales contra Libia y la utilización para ello de las bases militares extranjeras en nuestro país.
ALTO A LA INTERVENCIÓN IMPERIALISTA EN LIBIA!
OTAN NO, BASES FUERA!
NO A LA GUERRA!
Andalucía Comunista (AC)
Colectivo de Unidad de los Trabajadores – Bloque Andaluz de Izquierda (CUT–BAI)
Jaleo!!! Jóvenes andaluces/zas independentistas
Juventud Independentista Revolucionaria Andaluza (JIRA)
Nación Andaluza (NA)
Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT)
Como ya ocurrió en Afganistán e Irak, con el pretexto de las ayudas humanitarias, la defensa de la población civil o la seguridad internacional, se está produciendo una agresión a un Estado soberano con el único objetivo de apropiarse y expoliar sus riquezas naturales en beneficio de las multinacionales occidentales.
La ONU, que lleva décadas permitiendo la ocupación de Palestina, la anexión del Sahara Occidental, el bloqueo de Cuba o las constantes violaciones de la legislación internacional por los diversos imperialismos, carece de toda legitimidad moral para imponer sanciones mientras siga siendo usada como títere diplomático al servicio de los intereses geoestratégicos de las potencias occidentales. Tampoco la posee una OTAN que, además de ser sólo el brazo armado para la imposición de los intereses occidentales, incumple reiteradamente esa legalidad internacional que dice defender.
Denunciamos a los gobiernos europeos, al estadounidense y al español, que utilizan las bases impuestas de Rota, Morón y Gibraltar como enclaves esenciales de las operaciones militares de ataque contra otros pueblos, poniendo en riesgo a Andalucía. El que el Pueblo Andaluz sea implicado en estos hechos sin su consentimiento es otra prueba más de la importancia de la lucha por la recuperación de nuestra soberanía nacional. Mientras no tengamos el derecho a decidir, por nosotros/as y en exclusividad, nuestro destino como pueblo, seguiremos estando en manos de intereses ajenos.
Esta situación de riesgo y de utilización con fines bélicos del territorio andaluz, pone de manifiesto lo acertado de la lucha por el cierre de las bases militares de Rota, Morón y Gibraltar. De la necesidad de impulsar un movimiento capaz de acabar con ellas como plataformas de muerte y destrucción para otros pueblos y de amenaza para el nuestro.
Hacemos un llamamiento a las distintas organizaciones sociales, sindicales y políticas de nuestro país a unir fuerzas con vistas a realizar una campaña de movilizaciones unitarias contra la agresión neocolonial de las potencias occidentales contra Libia y la utilización para ello de las bases militares extranjeras en nuestro país.
ALTO A LA INTERVENCIÓN IMPERIALISTA EN LIBIA!
OTAN NO, BASES FUERA!
NO A LA GUERRA!
Andalucía Comunista (AC)
Colectivo de Unidad de los Trabajadores – Bloque Andaluz de Izquierda (CUT–BAI)
Jaleo!!! Jóvenes andaluces/zas independentistas
Juventud Independentista Revolucionaria Andaluza (JIRA)
Nación Andaluza (NA)
Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT)
martes, 1 de febrero de 2011
Declaración pública de los 17 represaliados en Granada el pasado 2 de enero
El pasado 2 de enero un grupo de granadinos y vecinos de otros puntos de Andalucía nos dimos cita en la Plaza del Carmen para manifestar nuestra disconformidad con la celebración de la conquista de Granada como festividad local. Desde muy diversas opciones políticas, todos rechazamos esta celebración por su carácter racista, franquista, militarista, españolista y por suponer la celebración de un genocidio. Todo ello enmarcado en el ejercicio legítimo de nuestro derecho a expresarnos libremente. Semanas después nos enteramos, a través de la prensa, que 17 de los asistentes iban a ser multados por hacer uso de su libertad para discrepar. En estos días hemos ido recibiendo las notificaciones de dichas multas emitidas desde la subdelegación de Gobierno en nuestros domicilios. Ante esta situación queremos manifestar:
Que, al margen de lo que ocurra con estas sanciones administrativas, en cuyo recurso ya estamos trabajando, nos resulta incomprensible que la polémica en torno a la Toma, avivada en las dos últimas ediciones, se presente en algunos medios como una disputa entre “ultras” de distinto signo, ignorando las razones y argumentos que aquí entran en disputa. Parece que lo único por lo que habrían de preocuparse los granadinos era poder volver a tener una Toma “sin incidentes”, entendiendo por “incidentes” el cruce de consignas pro y anti-Toma y algún que otro insulto de uno a otro lado de la plaza, que, sin duda, afea la ceremonia institucional. Pero no ha habido tanto alboroto mediático cuando durante todos estos años los grupos neo-fascistas y neo-nazis gritaban sus consignas y exhibían sin pudor su simbología racista y xenófoba a las puertas del Ayuntamiento de esta ciudad.
Que lo ocurrido con las multas viola nuestros derechos elementales, en concreto el derecho a la libertad de expresión. Como manifiestan las notificaciones expedidas por la subdelegación de gobierno, hemos sido multados por participar en los actos de protesta contra la celebración “provocando con su comportamiento reacciones en los grupos contrarios de ideología que se encontraban en la misma plaza”. Esos “grupos contrarios de ideología” a los que alude la denuncia eran, ni más ni menos, que grupos neo-nazis y neo-fascistas, que como todos los años acudieron a la Plaza del Carmen a gritar sus consignas racistas y xenófobas (este año incluso portaban una pancarta en la que rezaba “POR UNA NUEVA RECONQUISTA”).
Que todos estos años, en los que cualquiera que se haya acercado a la Plaza del Carmen el 2 de enero habrá tenido constancia de que en lo que allí acontecía había, cuando menos, indicios de que se estuviera promoviendo el odio racista y xenófobo, no se ha tomado ninguna medida legal ni política para impedirlos. Tales actos están tipificados como delito en el Código Penal, concretamente en el “Artículo 150”. ¿Dónde queda la responsabilidad del Subdelegado del Gobierno y del Fiscal Superior de Andalucía?
Que la respuesta del Subdelegado del Gobierno en Granada ante las protestas legítimas de un grupo de granadinos contra una fiesta que fue instaurada por el franquismo, evidencia que los procedimientos abiertos contra los 17 compañeros antifascistas son parte de un proceso de represión y persecución política dirigida, en particular, contra el movimiento político de protesta que pide el fin de una celebración xenófoba y militarista que se realiza en nombre de todos los granadinos y en general, contra toda la disidencia política que en la ciudad lucha por la justicia social. Una prueba más de ello es que el pasado 2 de enero, a un compañero le fue literalmente “quitada” por la Policía Nacional, sin más justificación formal ni de ningún tipo, una pancarta en la que rezaba: “NO AL RACISMO, NO AL FASCISMO, NO A LA TOMA”.
Que hemos sido informados en primera instancia por la prensa de que 17 de los asistentes a la protesta serían multados. Antes incluso de que llegara notificación alguna de la subdelegación de gobierno a nuestros domicilios, generando una situación de indefensión y amedentrando a todos los opositores a esta celebración.
Que ha habido asistentes a la protesta que han sido multados sin ni siquiera haber sido identificados en el acto. Lo cual podría hacer pensar en la existencia de una “lista negra” de granadinos por su tendencia política o ideológica que estaría en manos de las instancias cuyo cometido es establecer estas sanciones.
Que el proceder represivo de la Subdelegación del Gobierno no es un hecho aislado en Granada. Durante los últimos meses observamos como todo aquel que se opone a los planes del régimen, ya sean los afectados por el Trasvase del Río Castril, los vecinos de la Casa del Aire o los disidentes del 2 de enero, son sometidos a multas injustificadas e injustificables.
Asimismo, queremos convocar a los medios de comunicación y los vecinos de Granada en general a la rueda de prensa que darán los 17 represaliados el próximo jueves 3 de febrero, a las 11 horas, en la Sala de Reuniones de la facultad de Trabajo Social (C/Rector López Argüeta s/n).
lunes, 24 de enero de 2011
La cuestión simbólica andaluza
La cuestión simbólica, la que trata principalmente de una vexilología y una heráldica propias en la nación andaluza, ha sido escandalosamente ignorada -salvo dignas excepciones- por el movimiento independentista andaluz. Ha llegado el momento de plantear seriamente este tema en sociedad, con la coherencia y sensatez que caracteriza nuestra causa. Como pueblo tenemos derecho a decidir cómo representarnos a nosotros mismos y el lugar donde vivimos sin tener que usar los símbolos que nos impuso una conquista.
Los sucesivos gobiernos de España desde hace más de 500 años no han escatimado esfuerzos en despojar a los andaluces de su identidad, corrompiéndola y falsificándola. Para la historia oficial, Andalucia es un producto de España; ganada y reconquistada a unos “moros” a los que luego expulsó “para gloria de la cristiandad”. Fantasías y mentiras, basadas en una única realidad: la incorporación forzosa de los andaluces a un poder extranjero. Desde entonces, los símbolos del conquistador son los únicos válidos, como únicamente válidos han sido su gobierno, su lengua y su religión.
Por mucha que sea la presión ejercida por el colonizador, Andalucia tiene historia e identidad, tanta como las naciones que la rodean, y pese a que los andaluces no siempre tienen constancia de ellas. Es por ello que reclamamos usar símbolos propios, no extranjeros; que nos representen, no que representen la desdicha de nuestro pueblo. Rechazar como propios los emblemas del conquistador es dar un paso más hacia nuestra soberanía.
El mismo padre de la patria nos dio un incomparable ejemplo en la elaboración de una bandera, un escudo y un himno para nuestra nación. Blas Infante buscaba así recuperar la dignidad de una Andalucia despojada de todo desde hace siglos. Nos mostró un camino a seguir, para que los andaluces llevásemos ahora ese esfuerzo de progreso más allá de donde lo dejó él: a nuestras comunidades.
Son muchas las localidades que tienen entre sus símbolos emblemas extranjeros, mientras que otras no los tienen, o su lectura es ambigua o neutral. Sería ideal que el proceso de búsqueda de una simbología propia pasase, primero, por buscar en nuestro pasado como pueblo libre, y segundo, que la población se prestase voluntariamente para un posterior concurso y elección.
Quizá este asunto no sea prioritario en el movimiento de liberación nacional, pero desde luego es algo que debemos abordar para un próximo cambio. Para construir nuestro presente y futuro, debemos tener en cuenta nuestro pasado, y esto, es lo que el Estado Español ha pretendido eliminar con sus sucesivas políticas coloniales en nuestro país. Para luchar en el presente y por el futuro, debemos de recuperar nuestra identidad como Pueblo, rechazar los símbolos impuestos, y luchar por la recuperación de nuestra Memoria Histórica, rescatar algo imprescindible para nuestra liberación: nuestra conciencia, y como dice nuestro Himno Nacional: “volver a ser lo que fuimos”.
Asabiyyah, Comunidad Musulmana Andaluza y JIRA, la Juventud Independentista Revolucionaria Andaluza.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Asabiyyah, Comunidad Musulmana Andaluza, contra el Día de la Toma de Granada
Bismillahi rahmani rahim.
El 2 de enero vuelve a ser un año más, desde que el franquismo la restaurara, la celebración de la rendición y toma de la medina de Granada por los Reyes Católicos y sus huestes. Este evento ha derivado, con el tiempo, en un acto fetiche del neo-fascismo internacional. Degeneración que no es casual; la extrema derecha española lleva más de 500 años atentando contra los andaluces; son ya más de 500 años de dominio extranjero; más de 500 años de sometimiento a una metrópoli colonial corrupta, criminal y decadente. En la desgracia que vivieron nuestros antepasados con la pérdida de su libertad, España encuentra su razón de ser.
En 1491 los ejércitos comandados por los Reyes Católicos rodean la medina de Granada. Este asedio es el último acto de un conflicto mucho más antiguo que la guerra que enfrenta al reino de Granada con los reinos de Castilla y Aragón, es el episodio final de la conquista de al-Andalus por los poderes cristianos peninsulares. Tras largas discusiones, intrigas y tensiones, Bu Abdil-lah (Boabdil según las fuentes cristianas) decide ceder bajo condiciones la ciudad de Granada. La entrega de las llaves de la medina se hará el día 2 de enero de 1492, año nefasto que pasará a la historia por ser el inicio del expolio, la devastación y la ruina que harán los españoles en Abya Yala (las Américas), y que continuarán con más rigor -ahora derrotado el reino de Granada- en Andalucia, islas Canarias y el Magreb.
Se debe destacar que los Reyes Católicos, esos a quien la historia oficial ha caracterizado con atributos caballerescos más propios del legendario rey Arturo de Britania -y que muchos historiadores aun creen y perpetúan-, buscaban acabar con el último territorio musulmán libre de Andalucia, entre otros objetivos, por puro miedo. Miedo a que los andaluces recibiesen el auxilio de la Ummah, y todo el esfuerzo de la conquista cafre de al-Andalus fracasase. Sus temores no eran infundados; rendida Constantinopla en 1453, el poder turco otomano avanzaba hacia el centro de Europa por los Balcanes y hacia el oeste por el Mediterráneo y el norte de Africa, sin una oposición eficaz que frenase sus conquistas. Granada suponía para el poder español un enclave que los turcos podrían usar y usarían, llegado el momento, en su avance por el poniente mediterráneo. Esta idea aterrorizaba a las cortes españolas y a la Iglesia. Pero por suerte o desgracia, tal cosa no llegó nunca a suceder.
En el reino de Granada los Reyes Católicos aplicarán sus métodos de colonización, heredados de sus ancestros, y delegarán como terratenientes y señores a sus jerarcas militares y religiosos implicados directa o indirectamente en la campaña granadina. Como ha ocurrido en el resto del territorio andalusí a lo largo de la conquista, la ocupación militar y la cristianización van de la mano. No tardarán los déspotas católicos en romper su palabra dada en las capitulaciones en cuanto a los términos de rendición, por los que la población no debía ser molestada en sus costumbres, habla o religión. Las semillas de odio y violencia que España ha sembrado en el desaparecido reino nazarí germinarán pronto, y sus frutos serán la justa insumisión por parte de sus habitantes. La paciencia de aquellos andaluces no era infinita, y en 1568 la situación ya es insostenible. La población toma las armas, con Muhammad ibn Umayya (Abén Humeya) como líder, en la que se conoce popularmente como "guerra de las Alpujarras" -por ser esta comarca el núcleo inicial de la rebelión-, siendo rey de España en aquel momento Felipe II, e inquisidor general Diego de Espinosa. Sólo podemos hacernos una idea del rencor que los andaluces guardan hacia sus opresores, y del desmesurado grado de abuso al que llegaron éstos. Tras los éxitos iniciales del levantamiento, las posibilidades de victoria empiezan a desvanecerse como un espejismo en 1570, muertos Ibn Umayya y su primo y sucesor Ibn Abbu (Abén Aboo). Cada derrota de los rebeldes andaluces ante las tropas españolas aleja la esperanza de libertad. Estos hombres -y mujeres- son los últimos muyahidin de al-Andalus, y cada muerto en combate, asesinado o huido, es una pérdida que no se puede reemplazar. En 1571 la guerra concluye. Los supervivientes que todavía se niegan a deponer las armas se refugian en las montañas o en los mares, para convertirse en monfíes o piratas. Para el resto de la población, solo hay sometimiento. De ello se van a encargar otra vez las malditas tropas de ocupación y la Inquisición. A los andaluces ya sólo les queda bautizarse y olvidar el din del Islam; aprender el castellano y olvidar el árabe andalusí; humillarse ante su nuevo poder o ser desterrado o ejecutado; para ellos no hay más opciones.
Todavía se sucederán algunas revueltas por el territorio andaluz, hasta bien entrado el siglo XVII, pero es a partir del siglo XVIII que el pueblo andaluz inicia un declive hacia el olvido de su propia historia e identidad. Desde Madrid la política de asimilación dará excelentes resultados, ejemplo de ello es su mito del "miedo al moro", pues al no existir diferencias significativas entre habitantes del norte de la península y del sur, el conquistador trama las mentiras de una supuesta invasión árabe/bereber sobre la que justifica su intervención violenta en Andalucia -el término "morisco" sólo hace referencia a los musulmanes andaluces, no a los judíos sefardíes ni a los "cristianos nuevos"- y su ocupación.
Por supuesto que las instituciones que dicen representarnos -en este caso, el Ayuntamiento de Granada- perpetúan y toleran este tipo de actos. Estos organismos son el entorno habitual de renegados y vendepatrias, que harán lo que sea por complacer a sus amos de Madrid, sin escatimar esfuerzos en reprender a los andaluces cuando éstos exijan dignidad como pueblo. No se debe caer en el error de creer que las instituciones, sean del ámbito que sean, van a dejar de glorificar a los conquistadores de Andalucia, pues no existe un poder andaluz como tal, sólo existe un poder bastardo que sirve a la metrópoli colonial.
No podemos, ni queremos, cambiar ni ocultar aquella derrota, que ya forma parte de nuestra memoria -corromper la historia se le da mejor a nuestros enemigos-, pero lo que si vamos a cambiar, porque podemos, y queremos, son las formas en la que la desgracia que ha vivido nuestro pueblo se recuerda.
Ahora desde Granada, y desde el resto de Andalucia, nuestra nación despierta y todo recuerdo de su sometimiento empieza a agonizar. Como andaluces, en nuestras manos está hacer de aquellas derrotas, victorias de hoy.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Nuestro Oriente Próximo
bismilá
Andalucía, al encontrarse geográficamente en la puerta de Oriente con Occidente, se ha visto influenciada históricamente por sus dos formas de entender la vida. Al igual que todas las cosas, que se conforman tanto interior como exteriormente poseyendo una estructura y su cobertura, Andalucía, o mejor dicho, el genio andaluz (razón de ser de Andalucía) se compone por un interior (batin) y un exterior (zahir), y cada uno de estos aspectos se manifiestan en dos corrientes o formas de actuación que se pueden clasificar como: ‘oriental’ cuyo campo de actuación se centra en el sentimiento pasional ; y ‘occidental’, donde el pensamiento racional predomina. El genio andaluz, como dice Blas Infante, piensa y siente. Y ese es nuestro equilibrio. Aunque actualmente llevamos colgando del cuello el peso del yunque racionalista europeo.
Desde que Europa entró para aplastarnos el corazón, nuestro sentimiento se arrastra por el asfalto de la satánica industria euro-americana. Se produce así un desequilibrio que se refleja en la monotonía inerte [normalidad democrática y/o pacifismo cementérico] de la sociedad andaluza, que, ‘gracias’ a la maquinización hasta las mismas entrañas de nuestra esencia llevada a cabo por la industria ‘España S.L.’, se nos impone vivir inmersos en un transcurso de secuencias informatizadas, con las que nos cuadricula y ridiculiza, yendo contra la naturaleza misma de nuestra forma de ser.
Occidente desequilibra la balanza poniendo más peso en su lado. Nos condena a estar en una superficie, nos prohíbe adentrarnos en el sentimiento, y si nos lo permite es para convertirnos en su circo particular: payasos que entretienen a los ‘señoritos’, siempre acotando el contenido de las actuaciones para ajustarlas a su política.
Occidente y su vara de medir: el tiempo y el capital; la producción y la cantidad: he aquí la enfermedad.
Desde que nacemos somos clasificados, identificados con un número, nuestra infancia se desarrolla amarrados en las escuelas, el tiempo transcurre con frialdad, haciéndonos inconscientes, enajenándonos, drogándonos, enseñándonos a actuar como sumisos robots de cadenas de producción.
Consecuencia de la condena estudiantil es el ‘trabajo’: lugar donde el sistema cambia nuestro tiempo por capital. Nos arremete con su martillo y nos exprime, utilizando la sangre como engrasante de su máquina (auto)destructora, para al final ‘jubilarnos’, desechándonos y pagándonos el precio de la prostitución durante nuestras ‘vidas laborales’. Nos mata de aburrimiento y nos condena al suicidio. Nos asesina día a día con el transcurso asfixiante de las horas. Conviviendo con la amenaza de la muerte (recordada constantemente en los medios de alienación), nos obliga a vivir en una contrarreloj cuyo 0 está cada vez más próximo, haciéndonos creer que, paradójicamente, todavía somos jóvenes. Occidente nos reparte en porciones individuales, perfectamente envasadas y asépticas.
Descartes decía: ‘’pienso, luego existo’’… axioma europeo-racionalista. De esta forma, nuestra existencia se basa en el pensar. Nosotros mismos nos bastamos, nos inventamos nuestras propias bases mutagénicas y en ellas fundamentamos nuestros actos. Conjeturas, especulaciones inorgánicas, estériles, nos convierten en rancios intelectuales que viven presos de sus teorías, reclusos en sus burbujas como monjas encarceladas en asilos aberrantes. Separándonos de nuestro entorno y de nuestra gente, de nuestra naturaleza y existencia. Mientras el interior, escondío tras el maquillaje, se encuentra amordazado y atado en una esquina. Nos descubrimos desorientados, ennortaos, lanzando kehíos al aire y rebotando contra el faraónico muro español/europeo/americano/israelí/babilónico.
Alhamdulillah, la pasión aflora en cada rincón, como las plantas que a pesar del asfalto consiguen salir a la superficie para saludar al sol. Los aires flamencos nos agitan hasta encontrándonos enjaulados entre hierro y hormigón, electricidad y ferrocarriles.
Seamos conscientes de lo que somos. Cojamos las riendas de nuestro destino. Decidamos como pensar y sentir. Declarémonos profundamente anticartesianos y en contra de cualquier modelo de existencia impuesto.
Para ello, que mejor arma que la expresión sin que tenga que pasar por el filtro del Estado (experto en utilizar nuestras fuerzas para su provecho). La formación de comunidades, el estrechamiento en las relaciones, la organización. Por que solo así conseguiremos conocernos, sólo de esta forma no seremos reducidos tiempo y capital, producción y cantidad.
Fatima Azahara at Turdetaniyya
7 muharram 1432, Sevilla
sábado, 4 de diciembre de 2010
4 de diciembre, Día Nacional de Andalucia: la juventud andaluza, hacia la independencia y el socialismo
El 4 de Diciembre de 1977, el Pueblo Trabajador Andaluz se levantó para demostrar una vez más su esencia revolucionaria e identitaria. Aquél 4 de Diciembre, millones de andaluces y andaluzas salieron a las calles de pueblos y ciudades para gritar y reivindicar al unísono: autogobierno para Andalucia. En el transcurso de una de esas multitudinarias movilizaciones, en Málaga resultó asesinado por las Fuerzas de Ocupación el joven malagueño Manuel José García Caparrós. De nuevo nuestra tierra se teñía del rojo que bien representa la bandera imperialista española por la historia de sangre y dolor que ha ido forjando tras siglos de opresión.
El Pueblo Andaluz pedía a gritos lo que tras distintas etapas históricas fue silenciado: libertad. Ni la represión ejercida por España ni las balas asesinas que acabaron con Caparrós paralizaron la rabia contenida de un Pueblo que ha sufrido de forma particular la violencia e injusticia que produce esta máquina de miseria llamada Capitalismo. Incluso fuera de nuestras fronteras naturales, en la diáspora andaluza de Cataluña, manifestaciones multitudinarias llegaban a exclamar: “¡Independencia pa Andalucia!”.
Las fuerzas políticas de entonces, lejos de apostar por una ruptura democrática contra el Régimen Neo-Franquista, dedicaron tiempo y esfuerzo en redirigir las movilizaciones hacia intereses partidistas. Se estaban “repartiendo el pastel” de la llamada “Transición española”. No hubo en aquellos momentos ninguna organización o movimiento que tuviera la capacidad para concienciar y organizar todas las ilusiones, pensamientos y luchas que se estaban llevando a cabo. La inexistencia de una organización independentista y revolucionaria, provocó la irrupción del regionalismo-españolista que fue una pieza más en la cadena de reconducción político-ideológica. Todas las esperanzas y las ansias libertadoras, frustradas por los de siempre, los siervos del Capital y su fiel ejecutora en Andalucía: España. Nuevamente, el Pueblo Trabajador Andaluz era dirigido como si de un rebaño de ovejas se tratase, una vez más, no fuimos conscientes sobre nuestras capacidades individuales y colectivas para transformar nuestra propia realidad y circunstancias.
El referéndum conllevaba la confirmación y acentuación de Andalucia como país dependiente y subyugado al Imperialismo Español, como colonia interna sustentadora de materias primas y mano de obra barata para el Gran Capital Español. Patio de recreo de europeos y zona de maniobras militares para españolistas, ingleses y estadounidenses. La “victoria” en las urnas, echando una mirada atrás y al presente, fue una clara derrota. Ganó el nuevo régimen monárquico-constitucional español, su clase política, desde la izquierda “conciliadora” a la derecha más reaccionaria, ambas, instaladas en el Sistema y dispuestas a afianzar el “todo atado y bien atado”, también salieron vencedoras las clases dominantes españolas y las burguesías pseudo-nacionalistas vasca y catalana, que saldrían beneficiadas del Estatuto de Dependencia que aseguraba mano de obra andaluza para sus prósperas industrias. Perdió el Pueblo Trabajador Andaluz, que de forma inconsciente caminaba hacia un nuevo estado de cosas, en el que la libertad y la “democracia” consistiría en ir cada cuatro años a meter un papel en una urna para que la clase política capitalista siguiese esquilmando y oprimiendo a Andalucía.
Hoy, a 4 de Diciembre de 2010, Andalucia sigue igual en lo fundamental: dependiente, sin medios propios para desarrollar una agricultura, pesca o ganadería sostenible y respetuosa con el Medio Ambiente, sin industria, condenada a no tener la capacidad propia para desenvolverse a sí misma, mediante sus propias formas de organización y estructuración social y económica. Sí hay aspectos en los que seguimos siendo los primeros: en paro, precariedad laboral y terrorismo patronal, emigración forzosa, analfabetismo y fracaso escolar, contaminación ambiental, desigualdad social, despoblación, caciquismo y sobre todo y ante todo, los primeros en poner la otra mejilla y jamás devolver el golpe, tantos golpes que deberían de ser devueltos a nuestros opresores, a aquellos que son los principales culpables de nuestra situación: España, Europa y el Capitalismo transnacional.
La juventud andaluza a lo máximo que puede aspirar es a salir de su país para ser explotada en otro cualquiera, en Andalucía nos espera: Ett’s, esclavitud asalariada, paro, marginación y exclusión social, servir a turistas en vacaciones y estudiar si es que nos es posible en un Sistema Educativo que cada día da más pasos de cara a la elitización y privatización de la educación “pública”, una educación que ya de por sí está más que esquematizada de acuerdo con los patrones del pensamiento capitalista-español. Machismo, racismo, desigualdad, injusticia, vertedero ambiental, campo de pruebas bélico, capitalismo, imperialismo, todas y cada una de estas problemáticas responden a lo que llamamos Estado Español. Aún el Pueblo Trabajador Andaluz no es consciente de quién es su verdadero enemigo, está ciego, sordo y mudo, no ve ni reconoce a sus opresores, no escucha a quienes pretendemos liberar nuestra tierra y nuestro Pueblo, y mucho menos, levanta su voz para luchar contra cualquier tipo de opresión.
La cuestión no es PP, PSOE o IU, monarquía o república; la verdadera cuestión, la que es origen de esta situación que no es más que el desarrollo de un plan orquestado desde nuestra conquista: es España. España es el problema. Nosotras y nosotros, como jóvenes que creemos en una Andalucía libre y socialista, en la que todos y cada uno de nosotros/as cuenten como uno más, no queremos desprendernos de unas cadenas para volver a ser esclavos del mismo amo. Andalucía será libre cuando nuestro Pueblo sea capaz de resolverse así mismo, de superar siglos de guerra como dice nuestro Himno Nacional, para encauzar nuestro destino bajo nuestra Soberanía y auto-organización colectiva. Nuestra situación neo-colonial, de sumisión e inmovilidad política, social y económica, se debe no al tipo de régimen político español o europeo, sino a la esencia expoliadora, inhumana y capitalista de España y Europa.
Desde JIRA, como organización juvenil independentista, revolucionaria y andaluza, apelamos a la conciencia de la juventud andaluza para construir desde abajo hacia arriba, de forma unitaria y organizada un movimiento juvenil andaluz insumiso, anticapitalista, independentista y revolucionario que sea capaz de caminar en pro de nuestra liberación nacional y social, de dejar atrás enfrentamientos y disputas que sólo benefician al españolismo. Animamos a los y las jóvenes a formar parte de las movilizaciones convocadas a lo largo y ancho de nuestro país, a ser uno/a más en el camino que hay por construir, a combatir la violencia capitalista en cualquiera de sus formas. Es el momento de pasar a la ofensiva contra España y el Capital.
¡Viva la juventud insumisa y combativa!
¡Viva el 4 de diciembre!
¡Viva Andalucia libre y socialista!
En Andalucía, a 4 de Diciembre de 2010.
JIRA, la juventud independentista revolucionaria andaluza.
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