viernes, 30 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
Sazeman-e Muyahedin-e Jalq
El método utilizado por nuestra organización para practicar el tafsir del qur'an al karim y la tradición es cualitativamente distinto del de los musulmanes tradicionales.
Hemos desarrollado un metodo realista científico que nos permite captar la esencia real de los textos (...) Para nosotros, estos textos no son ordenes estáticas y dogmáticas, sino mas bien unas guias y una inspiración para un cambio dinámico y una acción revolucionaria.
Por desgracia, los musulmanes tradicionales han tratado estos textos como dogmas secos, tranquilizantes para la opinión, o revelaciones sobre la ciencia y técnica. De este modo han rechazado a los intelectuales progresistas y abiertos a las ciencias, al análisis temporal y contextual. (...)
En realidad, estos religiosos inmovilistas han hecho con el islam exactamente lo mismo que Lenin, en 'El estado y la revolución', dice que los revisionistas hacen con Marx: transformar sus ideas radicales en trivialidades inofensivas, coronarlo con una aureola, castrar la esencia real de su mensaje revolucionario.
viernes, 24 de febrero de 2012
Réquiem por el enésimo hijo del pueblo sirio asesinado.
Os dejo un artículo del compañero Tamer Sarkis Fernández, sociólogo hispano-sirio que a partir de un lamentable acontecimiento de su ámbito más íntimo nos ofrece una visión informada de lo que está sucediendo en su país. Como veréis, la realidad de la que nos habla Tamer nada tiene que ver con la de los periodistas a sueldo de las grandes corporaciones genocidas.
Vaya nuestro cariño y nuestra solidaridad a Tamer y al pueblo sirio, nueva víctima inocente del imperialismo criminal.
Vaya nuestro cariño y nuestra solidaridad a Tamer y al pueblo sirio, nueva víctima inocente del imperialismo criminal.
En memoria del hermano de una amiga.
(por Tamer Sarkis Fernández)
PÉSAME
Hace un par de días han asesinado en la ciudad siria de Alepo al hermano de una amiga. Los órganos de Manipulación de Masas nos suministran el reparto de roles en su Película. Los personajes aparecen definidos a discreción, si hemos de escuchar a la prensa sabueso del imperialismo, especialista en convertir lo blanco en negro y viceversa a los ojos de “las sociedades” sometidas al poderío de su “libre información”.
El asesinado era, en realidad, un chico joven, de treinta y siete, quien intentaba en Alepo dar protección militar a los habitantes de los barrios, brutalmente asediados por esta nueva “Contra nicaragüense” de laboratorio que han cocinado para Siria nuestros viejos enemigos de siempre, con patrocinio saudita wahabí y en uso del fanatismo jurásico confesional. El y sus compañeros llegaban, en camiones verde-olivo, a romper ese rapto con que las hordas mercenarias y sirio-reaccionarias amordazan a los lugareños de los distritos ocupados, para usarlos luego como escudos humanos. Llegaban los soldados a libertar un pedazo más de territorio sirio de este cáncer arropado por el Hegemonismo anglosajón y por las Potencias de su Cortejo. El grupo, de treinta chicos, sucumbió a los cientos de hienas escondidas tras la cadena de bombas de importación colocadas por los caminos de tránsito común.
A muchos de estos diplodocus los habían reciclado en la base yankie de Guantánamo y, entrenaditos para la ocasión, sus leading-managers les pagaron billete de entrada al país vía fronteriza con la cooperación turca, jordana y libanesa. Bien equipados con armas de mano israelíes, lanza-cohetes RPG, detectores de señal, atuendos de blindaje que sólo poseen los USA Marines, infrarrojos, bombas caloríficas…, pasan los días disparando y bombardeando indiscriminadamente contra toda población, no importa de qué signo ni credo.
Los paramilitares siguen en esta táctica el modelo israelí, usado sin interrupción por la Hagana contra el sur del Líbano desde inicios de los setenta. El objetivo es común: Política del Miedo, que, en el caso sirio, debe traducirse en un extraordinario debilitamiento psicológico poblacional, a su rendición emocional, además de ser minadas sus bases humanas de resistencia (médicos, pilotos, técnicos, juventud, ingenieros…) ante una invasión imperialista directa, ulterior a este aperitivo de asedio fascista. El bombardeo se opera, pues, “al azar”: bueno es uno u otro lugareño reventado o mutilado, no importa quién, si cualquiera sirve para “ejemplificar” la directriz de horror, parálisis y aislamiento a que se pretende reducir al Pueblo en sí como entidad. Esto lo atestigua personal italiano residente (cooperación y consulados) al ser objeto de entrevista por corresponsales in situ. Material informativo que sin embargo es aquí ocultado de llegar a ser noticia por quienes deben cuidarse de no manchar el guión que mañana, tarde y noche les dan a recitar las grandes Agencias anglo-europeas, voz de comunes Amos.
Pero estos Escuadrones de la Muerte reaccionarios, medievalizantes, oscurantistas, por entrenados que estén de la mano del M16 británico y atiborrados de armamento sionista Last Generation, no tienen nada que hacer con el Pueblo. Ni siquiera, y a pesar de sus soflamas filo-genocidio emitidas por televisión con finanza saudí y qatarí, han podido sembrarse una base social con mínima significación entre la población sunita (a quien esta operación Transnacional de ingeniería política había tomado en principio por su mercado ideológico potencial, susceptible de seducción y arrastre).
Y ello porque el proletariado y capas populares poseen entre los suníes memoria histórica y familiar, así que se recuerdan a sí mismos bajo los periodos turco y francés, potencias coloniales que habían ido reclutando a sus lugartenientes autóctonos sobre todo entre la burguesía mercantil y comercial suní. ¿Es que acaso por ser suníes escaparon en aquel entonces esas masas mayoritarias a ser parias de la tierra, desheredadas, serviles, míseras, bajo el feudalismo otomano y luego el semi-feudalismo burocrático colonial galo que habían instalado a una minoría suní como Casta dominante agasajada con esclavos domésticos y siervos labradores alawíes?. Esas masas suníes han recordado que con la Revolución Soberanista y Nacional llegó al menos una reforma agraria de la que muchos parentescos pueden continuar hoy comiendo y cultivando, para distribuir cosechas a parientes establecidos en las ciudades.
Y así, como estos genuinos involucionistas neocoloniales (a quienes el brazo bélico periodístico evoca con imagen de “rebeldes” y hasta “revolucionarios” en su repulsiva propaganda asesina), no han podido rascar ni mínima adhesión con que pensaban nutrirse, se han lanzado al Plan B de ataque. Mientras en las últimas semanas los líderes manifiestos del CNS han estado convocando por teléfono al Estado israelí a hacerse personal cargo de invadir Siria y prometen idéntica fidelidad a la entidad sionista que los Hermanos Musulmanes egipcios ya le habían prometido bajo mano durante su “Primavera” (y están cumpliendo), en los últimos días se han multiplicado exponencialmente los coches-bomba y las detonaciones en Homs, Alepo, Damasco… Pues les ha sido del todo insuficiente movilizar a las gentes de los barrios humildes sacándoles de sus casas y de sus pequeñas tiendas a punta de fusil y usándoles como escudos humanos en sus “manifestaciones”. Con esas mañas, los cuatro y el tambor del “Glorioso Alzamiento” “sirio” no doblegan a un Pueblo ni podrán jamás; y menos si algunas personas logran armarse en tales barrios-prisión y les plantan resistencia a estos matones (Pueblo en auto-defensa antifascista al que la prensa imperialista llama sin pudor “francotiradores del Régimen”).
Una de estas detonaciones ha asesinado a ese chico, quien trabajaba codo con codo con la joven flor del Pueblo contra ese cinturón de explosivo y metralla que circunda a esos barrios-campo de concentración donde toda vida es coaccionada por los fanáticos (para empezar, coaccionada es cualquier posibilidad de reivindicaciones, reclamaciones y protestas populares reales en potencia, pues para ellos o estás con su involucionismo retardatario entreguista del país o estás contra ellos y te anulan).
Enésimo bombazo y enésimo asesinado, mientras se desangra Siria a vena abierta, bajo un Terror instituido por estas Bandas que con su robo y su amenaza a pisar la calle (salvo cuando ellos lo disponen para sus desfiles ante sus cámaras) está hambreando a muchísimas familias y también bajo un sabotaje armado al comercio, al transporte de productos y de trabajadores…, con que los “Alzados” tratan de jugar la carta de la carestía, de la escasez, de la dificultad y, en tal medida, de la desesperación social que pueda atraerles de rebote adhesiones aunque fuera solamente “por pasar ya página hacia otra situación de menor incertidumbre supervivencial futura”. Por su parte, quienes se llenan la boca exigiendo “reformas” como mecanismo de coacción-ONU “justificador” de una escalada “intervencionista” ya directa de Bloque Militar, son precisamente quienes están menos interesados en verlas cumplir, así que siguen azuzando a las Bandas para que no dejen de tender un escenario-límite que continúe impidiendo completar el programa gubernamental de medidas.
Porque, no nos engañemos, el paquete de reformas que pretenden para siria estos paladines reformistas son en exclusiva del siguiente corte:
Que los créditos agrarios sean transferidos desde los bancos-cooperativa sindicales hacia el Banco Franco-Saudí.
Que el establecimiento de patentes y Sociedades Mercantiles sea totalmente liberalizado.
Que Siria deje de ser al fin uno entre el puñado de Estados sin deuda externa, si hiciera falta “gracias” a obligaciones post-bélicas con créditos de reconstrucción.
Que no tiemble el actual estatus de dolarización a las exportaciones algodoneras y se profundice en tal sentido.
Que el gas, el agua, la electricidad y el teléfono doméstico dejen de tener un precio simbólico al consumo y el Estado convierta esos servicios en empresas por Acciones que puedan ser adquiridas por los Monopolios USA-europeos para su festín de precios y ganancias (tal como por ejemplo ha venido ocurriendo en España).
Que los suelos agrarios sufran una diametral recalificación y salgan a concurso de venta.
Que Siria deje de auto-sustentar su consumo de material médico y deje de hacer sombra a los Monopolios farmacológicos euro-yankie-canadienses en la exportación regional de medicinas.
Y, en fin, se intenta que Siria desguace su tejido industrial superviviente y pase a convertirse, como todo Kiski entre los países oprimidos por el Imperialismo, en un exportador especializado en Factores de Producción (petróleo y algodón para el caso). Mientras –la otra cara de la moneda- el país deviene así en mercado perfecto (uno más). Ello para paliar –junto a tantos otros países dependientes- la crisis “occidental”, derivada en última instancia de una saturación de Capitales excedentarios (crediticios, dinerarios, tecnológicos, Bursátiles, agroindustriales…) que necesitan ser puestos a funcionar en otros territorios (como Siria) a fin aumentar la Masa de Plusvalía Total y así lograr la re-activación de la Acumulación Ampliada de Capital al demostrarse nuevamente perspectivas de una Tasa de Ganancia aceptable con que persuadir al re-inicio de inversiones.
Paralelamente, el Consejo Nacional Sirio-M16-Foreign Office continúa reclutando al que desde el inicio del asedio ha venido siendo el grueso de su carne de cañón autóctona: el lumpen y, más concretamente, narco-traficantes, camellos, contrabandistas, iluminados suburbiales de la Yijad, nuevos Apóstoles de la Shariia lavados de cerebro en las propias cárceles por las redes ideológico-adoctrinadoras que la Hermandad Musulmana tiene allí operantes, proxenetas, delincuentes parásitos del proletariado sirio, y mafiosillos recaderos e informantes de las corrupciones administrativas locales. La ocasión de perlas a esta trata de elementos les fue brindada sin pretenderlo por el propio Estado sirio, cuando éste acabó cediendo a las presiones “internacionales” en pro de amnistiar sin criterio. Todo ello sin ocultar, así mismo, la ganancia de partidarios entre sectores populares pauperizados hasta la desesperación por una dura coyuntura material que la pinza exterior-”Ejército Libre” se ha ocupado en fabricar manu militari.
Aun así, el teatro dramático, el dinero o la amenaza pistolera están usualmente tras las videocámaras cuyas filmaciones dan la vuelta al Globo mostrando carteles en inglés que rezan leyendas como “NATO Forces, save us from Bashar” o “Why UE don' t protect us?”. ¿Alguien puede pretender tragarse la “espontaneidad” de tales “peticiones” (cuestiones de filia política al margen), atendiendo al curriculum genocida ya exhibido por tales órganos “de la Comunidad Internacional” en Libia, Yugoslavia, Somalia, Irak, Afganistán...; algo que cualquier sirio sabe muy bien?.
Y, sin embargo, al tiempo que otras sociedades sí tragan mayoritariamente (o lo aparentan por el momento), la “represión contra los manifestantes pacíficos e indefensos” continúa siendo filmada en estudios cinematográficos de Nuevo México, y la prensa sionista sigue, aquí y allá, mostrando imágenes de sus propios bombardeados en Gaza por el sionismo aéreo, como si pertenecieran a Siria.
En rigor, el montaje mediático de la represión unilateral blindada contra masas “cívicamente manifestantes” erre que erre un día tras otro a exponerse a la Lotería de ser liquidados, pero que resignadamente saldrían y volverían a salir “a morir”, constituye una narrativa tan alucinante, tan inverosímil, tan solemnemente estúpida que sólo puede alcanzar acoplamiento con las “cabezas” de los “hombres unidimensionales” cibernético-tele-videntes. Hormigas en sociedades “occidentales” hiper-estupidizadas y bien troqueladas en la idolatría a la Demofreedom (Trade Mark).
El cuento desafía todas las leyes de la lógica tanto como colisiona con quien se pare a pensar dos minutos aplicando nociones antropológicas sobre comportamiento y reacción de masas, por mínimas y “espontáneas” que fueran estas nociones. Para cualquier ser humano con todas las letras que haya existido en la historia de nuestra especie, tal imagen de la reincidencia incansable exponiéndose a los bombazos de los tanques mientras se calcula la probabilidad de si va a tocarte a ti cuando ayer tocó al de al lado, resulta una historieta obscena, grotesca, ridícula. Pero, a ojos del niño aristobrero amamantado y criado a la sombra de la Democracia Imperialista desvalija-pueblos, tal comportamiento pasa por ser de lo más humanamente lógico y el sumum de lo normal: ”¡Se trata de la Demofreedom ™!”. O quizás le conviene creérselo apagando con esa postura sus dilemas de “capa media” en la sociedad “desarrollada” (él, “salvador bajando desde aquí arriba contra el sanguinario Dictador y por el Progreso”, en lugar de criatura cuyo bolsillo, depósito y prestaciones dependen de consumar una “Operación de paz” adicional). Así que la tele nacional saca la imagen aislada de tanques disparando, y lo demás corre de la solita imaginación tele-espectadora. La voz de audio comenta simultáneamente que el objetivo de los tanques son civiles desarmados, y amén bala el rebaño. Joseph Paul Goebbels sería hoy humilde aprendiz de esta “libertad de prensa”.
Aun así, se ha dado pie a la contrastación de la veracidad (in)formativa, en la medida en que algún canal ha cometido el desliz de sacar manifestaciones pacíficas (aunque eso de “pacíficas” habría que preguntárselo a los convecinos desacordes, forzados a salir a desfilar y a poner buena cara). En ellas puede observarse el jolgorio, el baile ritual, las banderas de “la nueva siria” junto a las siempre numerosas banderas neocoloniales de las ratas libias del CNT, los hombres (las mujeres sólo en ocasiones, y en cualquier caso siempre segregadas y tapadas con pañuelo obligatorio), los timbales, el buen inglés de las pancartas... ¡Y a sus anchas expresivas y festivas: sin que se les oponga enfrente ni ejército ni policía!. Solos con ellos mismos. ¡Menuda diferencia con lo que ocurre en España, donde salieron tres “indignados”, pacíficos y pacifistas, y el balance fue de cinco con la cabeza abierta por los anti-disturbios: los tres manifestantes más dos ciudadanos que tomaban café en una terraza. Como se han ido pisando el palito y ahora la cosa canta, por ejemplo TV3 se ha sacado de la chistera la “versión” de “los civiles armados”. Tan civiles como las SS y como la GIA “argelina” que Francia creó en su momento. “Y luego, a otros, les llaman terroristas” (Eskorbuto dixit).
ESCENARIOS, MÉTODOS Y AUTORES DE ASESINATO
Debido a esa índole macro-económica -amortiguar la crisis capitalista de sobreproducción de Capitales, que hunde al Bloque sionista-anglosajón, acometiendo una rentable re-ordenación política y productiva de territorios y de Pueblos- que en lo profundo subyace a la tragedia ejecutada por matarifes regionales sectarios, está claro que el hermano de esta amiga mía, además de sirio, era afgano, era libio, era palestino, nicaragüense, adivasi, yugoslavo, colombiano, angoleño, congoleño, chileno, salvadoreño, argentino, uruguayo, somalí, sudanés, peruano, irakí.
Le han asesinado en Alepo. Pero también en Qattina, a orillas del lago de Kadesh, donde están liquidando a sirios ortodoxos por negarse a cerrar sus tiendas en viernes. Y también lo han asesinado en los pueblecitos de la costa siria, donde los paramilitares colombianos llevados por la CIA en apoyo de su “Primavera” han intervenido en la matanza de, entre otras personas, dos de mis parientes. Y lo asesinaron también en Homs, donde los fascistas ocupaban los pisos para su uso terrorista e iban dando muerte a familias enteras, forzando éxodos vecinales de los que la prensa imperialista culpa mentirosamente a los soldados que habían acudido a la protección de masas frente a este cerco, que victoriosamente están logrando deshacer. Y lo han matado en Damasco, donde los facciosos, impotentes ya y abocados tras la lógica del forzamiento in extremis, han optado por obrar explosiones con víctimas masivas. Lo han asesinado en la cuneta de una carretera siria, donde son disparados, y sus cuerpos abandonados, los pasajeros de micro-buses que estos Escuadrones de la Muerte detienen, desalojan y se apropian. Le han asesinado en una autovía, donde los vehículos son atacados y accidentan a fin de retraer los desplazamientos de la población hasta inmovilizarla y así, estática y recluida, mejor controlarla. Le han asesinado en un aeropuerto sirio, donde los fascistas se hacían fuertes y atentaban contra la llegada de periodistas y agentes de prensa; todo porque las más de 140 Agencias que informan desde Siria no pertenecen a su querido Mossad televisivo saudí-qatarí, ni a la CNN, ni a la BBC, ni a las incontables sucursales audiovisuales que el Capital financiero tiene diseminadas aquí y allá, prestas a relatar el libreto cuyo guión se perfila en el Pentágono, Bolsas de NY y de Chicago, Club de Roma, Foreign Office, petro-palacios Golfos, Bilderberg. Le han matado en el puerto de Latakia, donde los fascistas han estado intentando, mientras han podido, tomar posiciones costeras, para embargar desde allí los productos entrantes y así mejor afinar la cuerda de la desesperanza y angustia sociales. Le han matado en la refinería petrolera de Banias, y en un gasoducto, y en una central eléctrica, objetos todos, a decenas, de sabotaje practicado con vistas a oscurecer el día a día, a sumirlo en el frío y en el helor, a dejarlo sin energías, postrado bajo la imperial bota de lo que vendrá.
Le han matado con una bomba. Pero también con uranio. Y con bombas de racimo. Y mediante bombas caloríficas. Y de hambre en Somalia habiendo sido los campos de sorgo arrasados por la UNICEF-US Marines para así hambrear a la resistencia popular anti-imperialista y neutralizarla. Le han asesinado por medio del obsceno “Programa Petróleo por Alimentos” con que la ONU-FAO-UNICEF chantajeó al Pueblo irakí durante años una vez sus campos hubieron sido calcinados y esterilizados por la aviación “aliada”. Y le han matado con bombas sónicas de frecuencia que hace estallar el interior del cráneo como las que tiraron contra Libia. Y con disentería y cólera que arrojaron desde el cielo sobre Irak. Y con fósforo blanco. Y con gas mortífero que el Mossad ha esparcido contra los campesinos comunistas en la selva de Bengala Occidental. Y lo han asesinado con el arma de mano más sofisticada existente, de fabricación israelí y que el sionismo ha repartido entre sus cachorros sirios “revolucionarios”. Le han asesinado con bloqueo comercial, con embargo al suministro de piezas de recambio para maquinaria civil y hospitalaria, con huelga de importaciones hasta tumbar al país, todo ello formalizado en Resoluciones recogidas por la criminal ONU ya anteriores al reciente veto que rusos y chinos por fortuna han tenido la firmeza, la coherencia y la Dignidad humana de esgrimir contra quienes programan el estrangulamiento-domesticación-drenaje de un país. ¡Y aún quieren más asfixia, más cerco lupino, más asesinato y de más variadas formas, los “amigos de Siria” promocionados por Hillary Clinton y su Secretario Personal, Director en USA de Amnistía Internacional!. Pero “cuídeme dios de mis amigos, que, de mis enemigos, me cuido yo”.
Al hermano de mi amiga lo han asesinado probablemente no los mercenarios libios, afganos, colombianos, turcos..., sino los quinta-columnistas “del interior”, pues son ellos quienes con mayor discreción pueden operar con material explosivo pesado dentro de las grandes ciudades, como Alepo. Pero, por supuesto, al hermano de mi amiga le han matado las potencias que les armaron a estos. Y le ha asesinado el Emir de Qatar, mascando y amasando desde hace años su Proyecto de crear un ejército para proceder a tumbar al Pueblo sirio y pasar a “recomponer” tanto su realidad político-económica como su posición geo-estratégica regional y mundial. Y lo ha matado Israel, cuyos “expertos” de inteligencia manifiestan ahora públicamente tener listo su mapa de partición de Siria en varios estados tan confesionales como lo es el Estado Judío; plan revival de aquel otro plan francés colonial de hace alrededor de un siglo y al que ni el imperialismo galo ni sus think-tanks de la francmasonería jamás han renunciado. Y lo ha matado el Jefe yankie del llamado “Ejército Libre de Siria”. Y lo ha matado Reuters, Europress y el terrorismo de todos los Telediarios y todos los Telenotícies. Y le han asesinado las alimañas del CNT que han estado entrando en Siria tras haber hecho su papel descuartizador en Libia. Y lo ha matado la Internacional Socialdemócrata en el Viejo Continente, cuyos partidos políticos y dirigentes, ateniéndose al guión imperialista y suscribiendo “escandalizados y shockados” todas sus consabidas calumnias, esperan llevarse al plato nacional respectivo al menos una porción del pastel sirio (y el de tantos otros Pueblos del mundo). Porción con la que seguir alimentando, a costa de subyugación, a su rebaño aristobrero “civilizado” y así reflotar de la crisis a esa “ciudadanía” con cuya relativa satisfacción y confort seguir cimentando “la paz social”. Y lo han matado los periodistas fariseos que escriben y leen la pantalla poniendo calamitosa cara de angustia en torno a los atentados en Siria; cuando saben perfectamente que detrás está la misma maquinaria democrático-imperial que les da de comer a ellos y cuya autoría bien se cuidan en no destapar. Le han asesinado los innumerables tenderetes trotskistas, neo-”izquierdistas”, “libertarios” y su “intelectualidad” y farándula “artística” colindantes, profesores todos de un indiferentismo anti-todista que omite deliberadamente resaltar el antagonismo principal: aquel que se anuda entre las Potencias agresoras por medio de sus peones, y el país y Pueblo agredidos que tratan de defenderse. Hablo del mismo indiferentismo relativista y confuso que siembran en la “ciudadanía espectadora”, expectante de “Intervención de Paz resolutiva”, vestida de gris-aviación o cubierta con Casco Azul.
Las fuerzas de choque Panzer compuestas por Amnistía Internacional ponen ya toda la carne en el asador. Han dejado de limitarse a plagar Internet con entradas resaltadas donde reza -si uno busca con palabras-clave relacionadas con Siria- “Entra y únete a nosotros para parar la represión en Siria: firma aquí para presionar a actuar”. Ultimamente, sus entradas dan un paso más y se titulan “Syrian Nuclear Program: todo sobre el programa nuclear sirio”. Si salieran Obama, Sarkozy o incluso Ba Ki-Moon a acusar, los espectadores se sonreirían con escepticismo. Pero en la División del Trabajo imperialista genocida, las ONGs gozan todavía de mayor credibilidad “ciudadana”. Este tipo de “angelicales organismos” son, por eso, “más papistas que el Papa”.
FAUNA NERVIOSA
Y mientras tanto, el bestiario está que trina. Los buitres y los chacales sacaban ya lustre a los cubiertos del banquete, y resulta que el dulce sirio que daban por hecho fagocitar se les escapa de las fauces. Ello les ha puesto como a niños en su pataleta. Henry Kissinger, quien fuera en los setenta Pater supremo de la Operación Cóndor (ya saben: Pinochet, Guerra Sucia en Argentina y en Uruguay, Dictaduras Militares “liberalizadoras”-entreguistas de la vida productiva...) se enrabia ante la prensa declarándose sorprendido por el gran aprecio masivo que los sirios profesan hacia Bashar. Eso es todo un revés a los Planes imperiales, si valoramos el comentario teniendo en cuenta el más que evidente paralelismo de fondo entre la Operación Cóndor y la cuestión siria: en aquel primer caso, se trataba también de cambiar el sistema político de varios países latinoamericanos, para poder así apropiarse a gusto de los grandes sectores económicos nacionales y re-capitalizarlos. Adquisiciones con cuya rentabilidad los Estados Unidos esperaban rehacerse de la voraz crisis en la Tasa de Ganancia abierta con el inicio de la década, y que eclosiona en 1973 traduciéndose más superficialmente en crisis financiera, de inversiones, comercial con Europa y finalmente “del petróleo”.
Pero Kissinger no entiende que, en relación a Siria, la solidaridad e identificación populares no se remiten fundamentalmente al gobierno ni tampoco al Estado. El posicionamiento va más allá: los sirios se movilizan a millones en las calles al haber comprendido a la perfección que “sólo el Pueblo salva al Pueblo”, pues, ni aceptan ser convertidos en la presente Libia del racismo y de las satrapías en colisión, ni aceptan que nadie venga a hacer de su patria -de ellos mismos- una nueva Jordania, barragana del Imperio y alcahueta en la región del sionismo internacional.
49 Oficiales del Ejército Turco que asesoraban a los paramilitares han sido felizmente capturados por las fuerzas sirias. Los aviones-espía sin tripulante que invaden el espacio aéreo sirio en vuelos “de reconocimiento” y de sabotaje a las señales comunicativas, no sirvieron en esta ocasión. La Portavoz del Consejo Nacional Sirio, quien ve gris su panorama, exclama textualmente: “Necesitamos a Israel”, mientras sus correligionarios se alojan en París en hoteles de 5 *.
Estos datos revelan cómo el Bloque sionista-anglosajón hace gala de un belicismo desaforado. Las invasiones militares directas USA y turca por aire y tierra a territorio sirio constituyen paradigmáticas declaraciones de guerra, cebo que quieren que Siria muerda. Y el objetivo latente es Irán, pues el Bloque belicista, en arruinamiento, necesita como agua de Mayo ir hacia la guerra (tendencialmente mundial) contra países, como Irán, que, dotados de gran potencial de producción industrial y capacidad competitiva exportadora, obstaculizan el necesario desahogo económico “occidental” por medio de “deslocalizaciones” de Capitales.
Más de un 4% de la producción industrial mundial tiene lugar hoy en Irán, y para más inri con apabullante predominio iraní en la composición de Capitales. Pero la nación persa tiene capacidad y proyecto no sólo de consolidar su soberanía productiva y seguir ahondando en ella. También anuda vínculos en pro de abastecer de Fuerzas Productivas industriales (Medios de Producción, tecnología, logística...) a Siria, y quién sabe si a terceros países de la región en un futuro de posibles cambios en sus alineamientos políticos de Estado. Los imperialismos euro-”occidentales”, sumergidos en su honda crisis de sobre-producción y sobre-acumulación de Capitales, han decidido que esta Soberanía productiva persa, y su peligrosa irradiación y contagio, hace de Irán “amenaza intolerable para el mundo”.
Por su parte, un político salahfí se pone a rezar en mitad de sesión parlamentaria en Egipto, y el presidente de la cámara, de los Hermanos Musulmanes, le dice que está muy bien rezar, pero que para eso está la mezquita. Ay de los sirios si llegara a imponerse el CNS y transformar a Siria entera en una inmensa “Zona Liberada”, donde la Policía Moral que proyectan al puro estilo saudí se paseara azuzando con la vara a los viandantes para meterlos, por norma, a todos en la mezquita en viernes (como mínimo). De momento ya conocemos cómo obligan a taparse a toda mujer, de uno u otro credo, en esas “Zonas Liberadas” suyas.
Pero para berrinche el que ha tomado el Mandril Al-Saud, quien después de tener que tragarse el veto ruso y chino a la estrategia de acoso contra las fuerzas sociales y las energías nacionales de Siria, aparece en rueda de prensa sentenciando haber presenciado, con ello, la prueba de que “la ONU no está capacitada para cumplir su cometido con el mundo”. Y la verdad es que razón no le falta al mono con perilla: la ONU, en efecto, al ser heredera de la Sociedad de Naciones y a fortiori un organismo implementador de la otrora apabullante hegemonía “occidental” pos-soviética, podía “cumplir su cometido” mientras la correlación de fuerzas en el mundo era la descrita. Su cometido, para el caso y entre otras muchas lindezas, ha venido siendo por ejemplo el de vetar alrededor de setenta veces sus propias resoluciones de condena a Israel. Ahora se acabó. Bajo una multi-polaridad en creciente consolidación, el Bloque en decadencia y sus monos de circo no tienen más remedio que suspirar por ver cómo la ONU erosiona el propio cometido que le hubieron diseñado.
Y, aunque “la cueva de los bandidos”, como definiera Lenin a su antecesora la Sociedad De Naciones, ya no les funciona a la perfección, el Bloque belicista USA-GB-Sionismo tiene margen para jugar otras cartas de su predilección, como es la Liga Árabe, supersticiosa telaraña donde conflagran, parafraseando al poeta Nizar Kabbani, los más viles y peligrosos enemigos de nosotros los árabes.
Hace un par de días han asesinado en la ciudad siria de Alepo al hermano de una amiga. Los órganos de Manipulación de Masas nos suministran el reparto de roles en su Película. Los personajes aparecen definidos a discreción, si hemos de escuchar a la prensa sabueso del imperialismo, especialista en convertir lo blanco en negro y viceversa a los ojos de “las sociedades” sometidas al poderío de su “libre información”.
El asesinado era, en realidad, un chico joven, de treinta y siete, quien intentaba en Alepo dar protección militar a los habitantes de los barrios, brutalmente asediados por esta nueva “Contra nicaragüense” de laboratorio que han cocinado para Siria nuestros viejos enemigos de siempre, con patrocinio saudita wahabí y en uso del fanatismo jurásico confesional. El y sus compañeros llegaban, en camiones verde-olivo, a romper ese rapto con que las hordas mercenarias y sirio-reaccionarias amordazan a los lugareños de los distritos ocupados, para usarlos luego como escudos humanos. Llegaban los soldados a libertar un pedazo más de territorio sirio de este cáncer arropado por el Hegemonismo anglosajón y por las Potencias de su Cortejo. El grupo, de treinta chicos, sucumbió a los cientos de hienas escondidas tras la cadena de bombas de importación colocadas por los caminos de tránsito común.
A muchos de estos diplodocus los habían reciclado en la base yankie de Guantánamo y, entrenaditos para la ocasión, sus leading-managers les pagaron billete de entrada al país vía fronteriza con la cooperación turca, jordana y libanesa. Bien equipados con armas de mano israelíes, lanza-cohetes RPG, detectores de señal, atuendos de blindaje que sólo poseen los USA Marines, infrarrojos, bombas caloríficas…, pasan los días disparando y bombardeando indiscriminadamente contra toda población, no importa de qué signo ni credo.
Los paramilitares siguen en esta táctica el modelo israelí, usado sin interrupción por la Hagana contra el sur del Líbano desde inicios de los setenta. El objetivo es común: Política del Miedo, que, en el caso sirio, debe traducirse en un extraordinario debilitamiento psicológico poblacional, a su rendición emocional, además de ser minadas sus bases humanas de resistencia (médicos, pilotos, técnicos, juventud, ingenieros…) ante una invasión imperialista directa, ulterior a este aperitivo de asedio fascista. El bombardeo se opera, pues, “al azar”: bueno es uno u otro lugareño reventado o mutilado, no importa quién, si cualquiera sirve para “ejemplificar” la directriz de horror, parálisis y aislamiento a que se pretende reducir al Pueblo en sí como entidad. Esto lo atestigua personal italiano residente (cooperación y consulados) al ser objeto de entrevista por corresponsales in situ. Material informativo que sin embargo es aquí ocultado de llegar a ser noticia por quienes deben cuidarse de no manchar el guión que mañana, tarde y noche les dan a recitar las grandes Agencias anglo-europeas, voz de comunes Amos.
Pero estos Escuadrones de la Muerte reaccionarios, medievalizantes, oscurantistas, por entrenados que estén de la mano del M16 británico y atiborrados de armamento sionista Last Generation, no tienen nada que hacer con el Pueblo. Ni siquiera, y a pesar de sus soflamas filo-genocidio emitidas por televisión con finanza saudí y qatarí, han podido sembrarse una base social con mínima significación entre la población sunita (a quien esta operación Transnacional de ingeniería política había tomado en principio por su mercado ideológico potencial, susceptible de seducción y arrastre).
Y ello porque el proletariado y capas populares poseen entre los suníes memoria histórica y familiar, así que se recuerdan a sí mismos bajo los periodos turco y francés, potencias coloniales que habían ido reclutando a sus lugartenientes autóctonos sobre todo entre la burguesía mercantil y comercial suní. ¿Es que acaso por ser suníes escaparon en aquel entonces esas masas mayoritarias a ser parias de la tierra, desheredadas, serviles, míseras, bajo el feudalismo otomano y luego el semi-feudalismo burocrático colonial galo que habían instalado a una minoría suní como Casta dominante agasajada con esclavos domésticos y siervos labradores alawíes?. Esas masas suníes han recordado que con la Revolución Soberanista y Nacional llegó al menos una reforma agraria de la que muchos parentescos pueden continuar hoy comiendo y cultivando, para distribuir cosechas a parientes establecidos en las ciudades.
Y así, como estos genuinos involucionistas neocoloniales (a quienes el brazo bélico periodístico evoca con imagen de “rebeldes” y hasta “revolucionarios” en su repulsiva propaganda asesina), no han podido rascar ni mínima adhesión con que pensaban nutrirse, se han lanzado al Plan B de ataque. Mientras en las últimas semanas los líderes manifiestos del CNS han estado convocando por teléfono al Estado israelí a hacerse personal cargo de invadir Siria y prometen idéntica fidelidad a la entidad sionista que los Hermanos Musulmanes egipcios ya le habían prometido bajo mano durante su “Primavera” (y están cumpliendo), en los últimos días se han multiplicado exponencialmente los coches-bomba y las detonaciones en Homs, Alepo, Damasco… Pues les ha sido del todo insuficiente movilizar a las gentes de los barrios humildes sacándoles de sus casas y de sus pequeñas tiendas a punta de fusil y usándoles como escudos humanos en sus “manifestaciones”. Con esas mañas, los cuatro y el tambor del “Glorioso Alzamiento” “sirio” no doblegan a un Pueblo ni podrán jamás; y menos si algunas personas logran armarse en tales barrios-prisión y les plantan resistencia a estos matones (Pueblo en auto-defensa antifascista al que la prensa imperialista llama sin pudor “francotiradores del Régimen”).
Una de estas detonaciones ha asesinado a ese chico, quien trabajaba codo con codo con la joven flor del Pueblo contra ese cinturón de explosivo y metralla que circunda a esos barrios-campo de concentración donde toda vida es coaccionada por los fanáticos (para empezar, coaccionada es cualquier posibilidad de reivindicaciones, reclamaciones y protestas populares reales en potencia, pues para ellos o estás con su involucionismo retardatario entreguista del país o estás contra ellos y te anulan).
Enésimo bombazo y enésimo asesinado, mientras se desangra Siria a vena abierta, bajo un Terror instituido por estas Bandas que con su robo y su amenaza a pisar la calle (salvo cuando ellos lo disponen para sus desfiles ante sus cámaras) está hambreando a muchísimas familias y también bajo un sabotaje armado al comercio, al transporte de productos y de trabajadores…, con que los “Alzados” tratan de jugar la carta de la carestía, de la escasez, de la dificultad y, en tal medida, de la desesperación social que pueda atraerles de rebote adhesiones aunque fuera solamente “por pasar ya página hacia otra situación de menor incertidumbre supervivencial futura”. Por su parte, quienes se llenan la boca exigiendo “reformas” como mecanismo de coacción-ONU “justificador” de una escalada “intervencionista” ya directa de Bloque Militar, son precisamente quienes están menos interesados en verlas cumplir, así que siguen azuzando a las Bandas para que no dejen de tender un escenario-límite que continúe impidiendo completar el programa gubernamental de medidas.
Porque, no nos engañemos, el paquete de reformas que pretenden para siria estos paladines reformistas son en exclusiva del siguiente corte:
Que los créditos agrarios sean transferidos desde los bancos-cooperativa sindicales hacia el Banco Franco-Saudí.
Que el establecimiento de patentes y Sociedades Mercantiles sea totalmente liberalizado.
Que Siria deje de ser al fin uno entre el puñado de Estados sin deuda externa, si hiciera falta “gracias” a obligaciones post-bélicas con créditos de reconstrucción.
Que no tiemble el actual estatus de dolarización a las exportaciones algodoneras y se profundice en tal sentido.
Que el gas, el agua, la electricidad y el teléfono doméstico dejen de tener un precio simbólico al consumo y el Estado convierta esos servicios en empresas por Acciones que puedan ser adquiridas por los Monopolios USA-europeos para su festín de precios y ganancias (tal como por ejemplo ha venido ocurriendo en España).
Que los suelos agrarios sufran una diametral recalificación y salgan a concurso de venta.
Que Siria deje de auto-sustentar su consumo de material médico y deje de hacer sombra a los Monopolios farmacológicos euro-yankie-canadienses en la exportación regional de medicinas.
Y, en fin, se intenta que Siria desguace su tejido industrial superviviente y pase a convertirse, como todo Kiski entre los países oprimidos por el Imperialismo, en un exportador especializado en Factores de Producción (petróleo y algodón para el caso). Mientras –la otra cara de la moneda- el país deviene así en mercado perfecto (uno más). Ello para paliar –junto a tantos otros países dependientes- la crisis “occidental”, derivada en última instancia de una saturación de Capitales excedentarios (crediticios, dinerarios, tecnológicos, Bursátiles, agroindustriales…) que necesitan ser puestos a funcionar en otros territorios (como Siria) a fin aumentar la Masa de Plusvalía Total y así lograr la re-activación de la Acumulación Ampliada de Capital al demostrarse nuevamente perspectivas de una Tasa de Ganancia aceptable con que persuadir al re-inicio de inversiones.
Paralelamente, el Consejo Nacional Sirio-M16-Foreign Office continúa reclutando al que desde el inicio del asedio ha venido siendo el grueso de su carne de cañón autóctona: el lumpen y, más concretamente, narco-traficantes, camellos, contrabandistas, iluminados suburbiales de la Yijad, nuevos Apóstoles de la Shariia lavados de cerebro en las propias cárceles por las redes ideológico-adoctrinadoras que la Hermandad Musulmana tiene allí operantes, proxenetas, delincuentes parásitos del proletariado sirio, y mafiosillos recaderos e informantes de las corrupciones administrativas locales. La ocasión de perlas a esta trata de elementos les fue brindada sin pretenderlo por el propio Estado sirio, cuando éste acabó cediendo a las presiones “internacionales” en pro de amnistiar sin criterio. Todo ello sin ocultar, así mismo, la ganancia de partidarios entre sectores populares pauperizados hasta la desesperación por una dura coyuntura material que la pinza exterior-”Ejército Libre” se ha ocupado en fabricar manu militari.
Aun así, el teatro dramático, el dinero o la amenaza pistolera están usualmente tras las videocámaras cuyas filmaciones dan la vuelta al Globo mostrando carteles en inglés que rezan leyendas como “NATO Forces, save us from Bashar” o “Why UE don' t protect us?”. ¿Alguien puede pretender tragarse la “espontaneidad” de tales “peticiones” (cuestiones de filia política al margen), atendiendo al curriculum genocida ya exhibido por tales órganos “de la Comunidad Internacional” en Libia, Yugoslavia, Somalia, Irak, Afganistán...; algo que cualquier sirio sabe muy bien?.
Y, sin embargo, al tiempo que otras sociedades sí tragan mayoritariamente (o lo aparentan por el momento), la “represión contra los manifestantes pacíficos e indefensos” continúa siendo filmada en estudios cinematográficos de Nuevo México, y la prensa sionista sigue, aquí y allá, mostrando imágenes de sus propios bombardeados en Gaza por el sionismo aéreo, como si pertenecieran a Siria.
En rigor, el montaje mediático de la represión unilateral blindada contra masas “cívicamente manifestantes” erre que erre un día tras otro a exponerse a la Lotería de ser liquidados, pero que resignadamente saldrían y volverían a salir “a morir”, constituye una narrativa tan alucinante, tan inverosímil, tan solemnemente estúpida que sólo puede alcanzar acoplamiento con las “cabezas” de los “hombres unidimensionales” cibernético-tele-videntes. Hormigas en sociedades “occidentales” hiper-estupidizadas y bien troqueladas en la idolatría a la Demofreedom (Trade Mark).
El cuento desafía todas las leyes de la lógica tanto como colisiona con quien se pare a pensar dos minutos aplicando nociones antropológicas sobre comportamiento y reacción de masas, por mínimas y “espontáneas” que fueran estas nociones. Para cualquier ser humano con todas las letras que haya existido en la historia de nuestra especie, tal imagen de la reincidencia incansable exponiéndose a los bombazos de los tanques mientras se calcula la probabilidad de si va a tocarte a ti cuando ayer tocó al de al lado, resulta una historieta obscena, grotesca, ridícula. Pero, a ojos del niño aristobrero amamantado y criado a la sombra de la Democracia Imperialista desvalija-pueblos, tal comportamiento pasa por ser de lo más humanamente lógico y el sumum de lo normal: ”¡Se trata de la Demofreedom ™!”. O quizás le conviene creérselo apagando con esa postura sus dilemas de “capa media” en la sociedad “desarrollada” (él, “salvador bajando desde aquí arriba contra el sanguinario Dictador y por el Progreso”, en lugar de criatura cuyo bolsillo, depósito y prestaciones dependen de consumar una “Operación de paz” adicional). Así que la tele nacional saca la imagen aislada de tanques disparando, y lo demás corre de la solita imaginación tele-espectadora. La voz de audio comenta simultáneamente que el objetivo de los tanques son civiles desarmados, y amén bala el rebaño. Joseph Paul Goebbels sería hoy humilde aprendiz de esta “libertad de prensa”.
Aun así, se ha dado pie a la contrastación de la veracidad (in)formativa, en la medida en que algún canal ha cometido el desliz de sacar manifestaciones pacíficas (aunque eso de “pacíficas” habría que preguntárselo a los convecinos desacordes, forzados a salir a desfilar y a poner buena cara). En ellas puede observarse el jolgorio, el baile ritual, las banderas de “la nueva siria” junto a las siempre numerosas banderas neocoloniales de las ratas libias del CNT, los hombres (las mujeres sólo en ocasiones, y en cualquier caso siempre segregadas y tapadas con pañuelo obligatorio), los timbales, el buen inglés de las pancartas... ¡Y a sus anchas expresivas y festivas: sin que se les oponga enfrente ni ejército ni policía!. Solos con ellos mismos. ¡Menuda diferencia con lo que ocurre en España, donde salieron tres “indignados”, pacíficos y pacifistas, y el balance fue de cinco con la cabeza abierta por los anti-disturbios: los tres manifestantes más dos ciudadanos que tomaban café en una terraza. Como se han ido pisando el palito y ahora la cosa canta, por ejemplo TV3 se ha sacado de la chistera la “versión” de “los civiles armados”. Tan civiles como las SS y como la GIA “argelina” que Francia creó en su momento. “Y luego, a otros, les llaman terroristas” (Eskorbuto dixit).
ESCENARIOS, MÉTODOS Y AUTORES DE ASESINATO
Debido a esa índole macro-económica -amortiguar la crisis capitalista de sobreproducción de Capitales, que hunde al Bloque sionista-anglosajón, acometiendo una rentable re-ordenación política y productiva de territorios y de Pueblos- que en lo profundo subyace a la tragedia ejecutada por matarifes regionales sectarios, está claro que el hermano de esta amiga mía, además de sirio, era afgano, era libio, era palestino, nicaragüense, adivasi, yugoslavo, colombiano, angoleño, congoleño, chileno, salvadoreño, argentino, uruguayo, somalí, sudanés, peruano, irakí.
Le han asesinado en Alepo. Pero también en Qattina, a orillas del lago de Kadesh, donde están liquidando a sirios ortodoxos por negarse a cerrar sus tiendas en viernes. Y también lo han asesinado en los pueblecitos de la costa siria, donde los paramilitares colombianos llevados por la CIA en apoyo de su “Primavera” han intervenido en la matanza de, entre otras personas, dos de mis parientes. Y lo asesinaron también en Homs, donde los fascistas ocupaban los pisos para su uso terrorista e iban dando muerte a familias enteras, forzando éxodos vecinales de los que la prensa imperialista culpa mentirosamente a los soldados que habían acudido a la protección de masas frente a este cerco, que victoriosamente están logrando deshacer. Y lo han matado en Damasco, donde los facciosos, impotentes ya y abocados tras la lógica del forzamiento in extremis, han optado por obrar explosiones con víctimas masivas. Lo han asesinado en la cuneta de una carretera siria, donde son disparados, y sus cuerpos abandonados, los pasajeros de micro-buses que estos Escuadrones de la Muerte detienen, desalojan y se apropian. Le han asesinado en una autovía, donde los vehículos son atacados y accidentan a fin de retraer los desplazamientos de la población hasta inmovilizarla y así, estática y recluida, mejor controlarla. Le han asesinado en un aeropuerto sirio, donde los fascistas se hacían fuertes y atentaban contra la llegada de periodistas y agentes de prensa; todo porque las más de 140 Agencias que informan desde Siria no pertenecen a su querido Mossad televisivo saudí-qatarí, ni a la CNN, ni a la BBC, ni a las incontables sucursales audiovisuales que el Capital financiero tiene diseminadas aquí y allá, prestas a relatar el libreto cuyo guión se perfila en el Pentágono, Bolsas de NY y de Chicago, Club de Roma, Foreign Office, petro-palacios Golfos, Bilderberg. Le han matado en el puerto de Latakia, donde los fascistas han estado intentando, mientras han podido, tomar posiciones costeras, para embargar desde allí los productos entrantes y así mejor afinar la cuerda de la desesperanza y angustia sociales. Le han matado en la refinería petrolera de Banias, y en un gasoducto, y en una central eléctrica, objetos todos, a decenas, de sabotaje practicado con vistas a oscurecer el día a día, a sumirlo en el frío y en el helor, a dejarlo sin energías, postrado bajo la imperial bota de lo que vendrá.
Le han matado con una bomba. Pero también con uranio. Y con bombas de racimo. Y mediante bombas caloríficas. Y de hambre en Somalia habiendo sido los campos de sorgo arrasados por la UNICEF-US Marines para así hambrear a la resistencia popular anti-imperialista y neutralizarla. Le han asesinado por medio del obsceno “Programa Petróleo por Alimentos” con que la ONU-FAO-UNICEF chantajeó al Pueblo irakí durante años una vez sus campos hubieron sido calcinados y esterilizados por la aviación “aliada”. Y le han matado con bombas sónicas de frecuencia que hace estallar el interior del cráneo como las que tiraron contra Libia. Y con disentería y cólera que arrojaron desde el cielo sobre Irak. Y con fósforo blanco. Y con gas mortífero que el Mossad ha esparcido contra los campesinos comunistas en la selva de Bengala Occidental. Y lo han asesinado con el arma de mano más sofisticada existente, de fabricación israelí y que el sionismo ha repartido entre sus cachorros sirios “revolucionarios”. Le han asesinado con bloqueo comercial, con embargo al suministro de piezas de recambio para maquinaria civil y hospitalaria, con huelga de importaciones hasta tumbar al país, todo ello formalizado en Resoluciones recogidas por la criminal ONU ya anteriores al reciente veto que rusos y chinos por fortuna han tenido la firmeza, la coherencia y la Dignidad humana de esgrimir contra quienes programan el estrangulamiento-domesticación-drenaje de un país. ¡Y aún quieren más asfixia, más cerco lupino, más asesinato y de más variadas formas, los “amigos de Siria” promocionados por Hillary Clinton y su Secretario Personal, Director en USA de Amnistía Internacional!. Pero “cuídeme dios de mis amigos, que, de mis enemigos, me cuido yo”.
Al hermano de mi amiga lo han asesinado probablemente no los mercenarios libios, afganos, colombianos, turcos..., sino los quinta-columnistas “del interior”, pues son ellos quienes con mayor discreción pueden operar con material explosivo pesado dentro de las grandes ciudades, como Alepo. Pero, por supuesto, al hermano de mi amiga le han matado las potencias que les armaron a estos. Y le ha asesinado el Emir de Qatar, mascando y amasando desde hace años su Proyecto de crear un ejército para proceder a tumbar al Pueblo sirio y pasar a “recomponer” tanto su realidad político-económica como su posición geo-estratégica regional y mundial. Y lo ha matado Israel, cuyos “expertos” de inteligencia manifiestan ahora públicamente tener listo su mapa de partición de Siria en varios estados tan confesionales como lo es el Estado Judío; plan revival de aquel otro plan francés colonial de hace alrededor de un siglo y al que ni el imperialismo galo ni sus think-tanks de la francmasonería jamás han renunciado. Y lo ha matado el Jefe yankie del llamado “Ejército Libre de Siria”. Y lo ha matado Reuters, Europress y el terrorismo de todos los Telediarios y todos los Telenotícies. Y le han asesinado las alimañas del CNT que han estado entrando en Siria tras haber hecho su papel descuartizador en Libia. Y lo ha matado la Internacional Socialdemócrata en el Viejo Continente, cuyos partidos políticos y dirigentes, ateniéndose al guión imperialista y suscribiendo “escandalizados y shockados” todas sus consabidas calumnias, esperan llevarse al plato nacional respectivo al menos una porción del pastel sirio (y el de tantos otros Pueblos del mundo). Porción con la que seguir alimentando, a costa de subyugación, a su rebaño aristobrero “civilizado” y así reflotar de la crisis a esa “ciudadanía” con cuya relativa satisfacción y confort seguir cimentando “la paz social”. Y lo han matado los periodistas fariseos que escriben y leen la pantalla poniendo calamitosa cara de angustia en torno a los atentados en Siria; cuando saben perfectamente que detrás está la misma maquinaria democrático-imperial que les da de comer a ellos y cuya autoría bien se cuidan en no destapar. Le han asesinado los innumerables tenderetes trotskistas, neo-”izquierdistas”, “libertarios” y su “intelectualidad” y farándula “artística” colindantes, profesores todos de un indiferentismo anti-todista que omite deliberadamente resaltar el antagonismo principal: aquel que se anuda entre las Potencias agresoras por medio de sus peones, y el país y Pueblo agredidos que tratan de defenderse. Hablo del mismo indiferentismo relativista y confuso que siembran en la “ciudadanía espectadora”, expectante de “Intervención de Paz resolutiva”, vestida de gris-aviación o cubierta con Casco Azul.
Las fuerzas de choque Panzer compuestas por Amnistía Internacional ponen ya toda la carne en el asador. Han dejado de limitarse a plagar Internet con entradas resaltadas donde reza -si uno busca con palabras-clave relacionadas con Siria- “Entra y únete a nosotros para parar la represión en Siria: firma aquí para presionar a actuar”. Ultimamente, sus entradas dan un paso más y se titulan “Syrian Nuclear Program: todo sobre el programa nuclear sirio”. Si salieran Obama, Sarkozy o incluso Ba Ki-Moon a acusar, los espectadores se sonreirían con escepticismo. Pero en la División del Trabajo imperialista genocida, las ONGs gozan todavía de mayor credibilidad “ciudadana”. Este tipo de “angelicales organismos” son, por eso, “más papistas que el Papa”.
FAUNA NERVIOSA
Y mientras tanto, el bestiario está que trina. Los buitres y los chacales sacaban ya lustre a los cubiertos del banquete, y resulta que el dulce sirio que daban por hecho fagocitar se les escapa de las fauces. Ello les ha puesto como a niños en su pataleta. Henry Kissinger, quien fuera en los setenta Pater supremo de la Operación Cóndor (ya saben: Pinochet, Guerra Sucia en Argentina y en Uruguay, Dictaduras Militares “liberalizadoras”-entreguistas de la vida productiva...) se enrabia ante la prensa declarándose sorprendido por el gran aprecio masivo que los sirios profesan hacia Bashar. Eso es todo un revés a los Planes imperiales, si valoramos el comentario teniendo en cuenta el más que evidente paralelismo de fondo entre la Operación Cóndor y la cuestión siria: en aquel primer caso, se trataba también de cambiar el sistema político de varios países latinoamericanos, para poder así apropiarse a gusto de los grandes sectores económicos nacionales y re-capitalizarlos. Adquisiciones con cuya rentabilidad los Estados Unidos esperaban rehacerse de la voraz crisis en la Tasa de Ganancia abierta con el inicio de la década, y que eclosiona en 1973 traduciéndose más superficialmente en crisis financiera, de inversiones, comercial con Europa y finalmente “del petróleo”.
Pero Kissinger no entiende que, en relación a Siria, la solidaridad e identificación populares no se remiten fundamentalmente al gobierno ni tampoco al Estado. El posicionamiento va más allá: los sirios se movilizan a millones en las calles al haber comprendido a la perfección que “sólo el Pueblo salva al Pueblo”, pues, ni aceptan ser convertidos en la presente Libia del racismo y de las satrapías en colisión, ni aceptan que nadie venga a hacer de su patria -de ellos mismos- una nueva Jordania, barragana del Imperio y alcahueta en la región del sionismo internacional.
49 Oficiales del Ejército Turco que asesoraban a los paramilitares han sido felizmente capturados por las fuerzas sirias. Los aviones-espía sin tripulante que invaden el espacio aéreo sirio en vuelos “de reconocimiento” y de sabotaje a las señales comunicativas, no sirvieron en esta ocasión. La Portavoz del Consejo Nacional Sirio, quien ve gris su panorama, exclama textualmente: “Necesitamos a Israel”, mientras sus correligionarios se alojan en París en hoteles de 5 *.
Estos datos revelan cómo el Bloque sionista-anglosajón hace gala de un belicismo desaforado. Las invasiones militares directas USA y turca por aire y tierra a territorio sirio constituyen paradigmáticas declaraciones de guerra, cebo que quieren que Siria muerda. Y el objetivo latente es Irán, pues el Bloque belicista, en arruinamiento, necesita como agua de Mayo ir hacia la guerra (tendencialmente mundial) contra países, como Irán, que, dotados de gran potencial de producción industrial y capacidad competitiva exportadora, obstaculizan el necesario desahogo económico “occidental” por medio de “deslocalizaciones” de Capitales.
Más de un 4% de la producción industrial mundial tiene lugar hoy en Irán, y para más inri con apabullante predominio iraní en la composición de Capitales. Pero la nación persa tiene capacidad y proyecto no sólo de consolidar su soberanía productiva y seguir ahondando en ella. También anuda vínculos en pro de abastecer de Fuerzas Productivas industriales (Medios de Producción, tecnología, logística...) a Siria, y quién sabe si a terceros países de la región en un futuro de posibles cambios en sus alineamientos políticos de Estado. Los imperialismos euro-”occidentales”, sumergidos en su honda crisis de sobre-producción y sobre-acumulación de Capitales, han decidido que esta Soberanía productiva persa, y su peligrosa irradiación y contagio, hace de Irán “amenaza intolerable para el mundo”.
Por su parte, un político salahfí se pone a rezar en mitad de sesión parlamentaria en Egipto, y el presidente de la cámara, de los Hermanos Musulmanes, le dice que está muy bien rezar, pero que para eso está la mezquita. Ay de los sirios si llegara a imponerse el CNS y transformar a Siria entera en una inmensa “Zona Liberada”, donde la Policía Moral que proyectan al puro estilo saudí se paseara azuzando con la vara a los viandantes para meterlos, por norma, a todos en la mezquita en viernes (como mínimo). De momento ya conocemos cómo obligan a taparse a toda mujer, de uno u otro credo, en esas “Zonas Liberadas” suyas.
Pero para berrinche el que ha tomado el Mandril Al-Saud, quien después de tener que tragarse el veto ruso y chino a la estrategia de acoso contra las fuerzas sociales y las energías nacionales de Siria, aparece en rueda de prensa sentenciando haber presenciado, con ello, la prueba de que “la ONU no está capacitada para cumplir su cometido con el mundo”. Y la verdad es que razón no le falta al mono con perilla: la ONU, en efecto, al ser heredera de la Sociedad de Naciones y a fortiori un organismo implementador de la otrora apabullante hegemonía “occidental” pos-soviética, podía “cumplir su cometido” mientras la correlación de fuerzas en el mundo era la descrita. Su cometido, para el caso y entre otras muchas lindezas, ha venido siendo por ejemplo el de vetar alrededor de setenta veces sus propias resoluciones de condena a Israel. Ahora se acabó. Bajo una multi-polaridad en creciente consolidación, el Bloque en decadencia y sus monos de circo no tienen más remedio que suspirar por ver cómo la ONU erosiona el propio cometido que le hubieron diseñado.
Y, aunque “la cueva de los bandidos”, como definiera Lenin a su antecesora la Sociedad De Naciones, ya no les funciona a la perfección, el Bloque belicista USA-GB-Sionismo tiene margen para jugar otras cartas de su predilección, como es la Liga Árabe, supersticiosa telaraña donde conflagran, parafraseando al poeta Nizar Kabbani, los más viles y peligrosos enemigos de nosotros los árabes.
domingo, 5 de febrero de 2012
Receta Té Ishbilia
Esta receta es para 1 ó 2 personas, a uno o dos vasos pequeños cada una. Necesitaremos:
-1 tetera (a ser posible bereber/amazigh, de latón)
-Miel
-Un poco de yerbabuena
-Té rojo pu erh
-Té negro ceylan*
-Té negro asam*
*Comprando al peso se puede encontrar ya mezclado.
En esta parte del mundo, y contando con este tipo de teteras, lo habitual para la "ceremonia del té" es hervir el agua para verterla luego en la tetera. Este paso tiene doble finalidad: la primera, calentar la tetera (ese agua que hemos calentado y volcado en la tetera se tira después de unos minutos), y el segundo, acabar con impurezas tipo óxido, o sabores si no hemos lavado la tetera y sólo tirado el té anterior y enjuagado con agua.
A continuación llenamos la tetera con el agua que si vamos a usar. Para esta receta con llenar la tetera con algo más de dos vasos de cristal duralex -de los normales de mesa- para no quedarnos cortos, es más que suficiente. Podéis calentar el agua en el microondas si pasáis de la magia de la "ceremonia" o vais cortos de tiempo. Pero si seguís la senda del progreso y usáis microondas, no calentéis demasiado el agua, aun tiene que endulzarse.
Ahora que tenemos el agua caliente en la tetera echamos de 5 a 6 cucharadas (pequeñas) de miel, o de 4 a 5, dependiendo del gusto personal y del número de comensales.
Seguidamente removemos el agua hasta que se haga esa "melaza" que olerá muy dulce.
El paso siguiente es echar la yerbabuena. Recordad que si es fresca mejor, y enjuagada, que puede tener bichitos o tierra. Este té en concreto no necesita una gran cantidad de yerbabuena, así que con unos pocos tallos frescos será suficiente. Lo justo para que se siga viendo el líquido, no hay que pasarse.
Si el agua no se ha calentado demasiado esto ya casi está. La melaza con la yerbabuena ahora olerá muy bien.
Esperad a que la tetera empiece a "cantar", que es ese sonido ronco que hacen -al menos las bereberes- cuando el agua está muy caliente. Removed un poco el agua, y si deja de hacer ese ruido esperad unos segundos a que vuelva a hacerlo, y entonces quitadla del fuego o apagadlo. Es importante que no os distraigáis y dejéis hervir el agua. El agua hervida acabaría con muchas de las propiedades de la miel y de la yerbabuena, así que aseguraos de que se queda justo antes del punto de ebullición.
Por último, coged una cuchara pequeña -como la de la miel- y echad una de té rojo pu erh y luego, sin llenar completamente la cuchara, servid el te ceylan y asam. La proporción de los tés negros debería ser 50%-50%, así que intentad no pasaros.
Esperamos de 5 a 8 minutos y a servir.
-1 tetera (a ser posible bereber/amazigh, de latón)
-Miel
-Un poco de yerbabuena
-Té rojo pu erh
-Té negro ceylan*
-Té negro asam*
*Comprando al peso se puede encontrar ya mezclado.
En esta parte del mundo, y contando con este tipo de teteras, lo habitual para la "ceremonia del té" es hervir el agua para verterla luego en la tetera. Este paso tiene doble finalidad: la primera, calentar la tetera (ese agua que hemos calentado y volcado en la tetera se tira después de unos minutos), y el segundo, acabar con impurezas tipo óxido, o sabores si no hemos lavado la tetera y sólo tirado el té anterior y enjuagado con agua.
A continuación llenamos la tetera con el agua que si vamos a usar. Para esta receta con llenar la tetera con algo más de dos vasos de cristal duralex -de los normales de mesa- para no quedarnos cortos, es más que suficiente. Podéis calentar el agua en el microondas si pasáis de la magia de la "ceremonia" o vais cortos de tiempo. Pero si seguís la senda del progreso y usáis microondas, no calentéis demasiado el agua, aun tiene que endulzarse.
Ahora que tenemos el agua caliente en la tetera echamos de 5 a 6 cucharadas (pequeñas) de miel, o de 4 a 5, dependiendo del gusto personal y del número de comensales.
Seguidamente removemos el agua hasta que se haga esa "melaza" que olerá muy dulce.
El paso siguiente es echar la yerbabuena. Recordad que si es fresca mejor, y enjuagada, que puede tener bichitos o tierra. Este té en concreto no necesita una gran cantidad de yerbabuena, así que con unos pocos tallos frescos será suficiente. Lo justo para que se siga viendo el líquido, no hay que pasarse.
Si el agua no se ha calentado demasiado esto ya casi está. La melaza con la yerbabuena ahora olerá muy bien.
Esperad a que la tetera empiece a "cantar", que es ese sonido ronco que hacen -al menos las bereberes- cuando el agua está muy caliente. Removed un poco el agua, y si deja de hacer ese ruido esperad unos segundos a que vuelva a hacerlo, y entonces quitadla del fuego o apagadlo. Es importante que no os distraigáis y dejéis hervir el agua. El agua hervida acabaría con muchas de las propiedades de la miel y de la yerbabuena, así que aseguraos de que se queda justo antes del punto de ebullición.
Por último, coged una cuchara pequeña -como la de la miel- y echad una de té rojo pu erh y luego, sin llenar completamente la cuchara, servid el te ceylan y asam. La proporción de los tés negros debería ser 50%-50%, así que intentad no pasaros.
Esperamos de 5 a 8 minutos y a servir.
domingo, 9 de octubre de 2011
Escucha hermano, asi fue como sucedió... ('Ali Shari'ati)
Había escrito algunas notas sobre las cuales les hablaría esta noche, notas a modo de conclusión, relativas a las cosas que les había conversado en noches pasadas. Pero las palabras de nuestro amigo Parviz Khorsandi, de quien puedo añadir con toda certeza que es el escritor de prosa de mayor fuerza que actualmente sirve a nuestra causa, cambiaron completamente lo que ansiaba decirles, desviaron mis sentimientos y la dirección de mi pensamiento. Sentí que debía comunicarles sobre la reminiscencia que tuve y le mencioné a él.
Si hablo por mí mismo es porque deseo contarles ese recuerdo, un recuerdo relacionado conmigo, con los de mi clase en este mundo, con mi sociedad, mi ciudad y mi historia. Por una parte estoy asociado con los grupos cultos de hoy y ustedes saben cómo piensan, qué actitud tienen frente a la religión, que metas persiguen y qué idioma y cultura ostentan. Por la otra, provengo de un área, una tierra, un desierto, de un lugar casi deshabitado, donde no hay felicidad ni prosperidad. La vida solamente es aridez y pobreza, colmada de dificultades. Por la sangre de mis antepasados no corre una gota de nobleza, si es que la consideramos como algo medible en términos de oro, de plata y de poder; mi punto de vista sobre la clase y la sangre no es ése. Se que mis antepasados, mis padres, generación tras generación, desde edades que se pierden en el horizonte de la historia, nacieron en la pobreza y vivieron con tribulaciones y privaciones.
Poseedor de estas particulares características trabajo en el estudio de la civilización. Conozco su continuidad y pensaba que las grandes culturas, con sus obras, constituían el mayor honor del genio de la humanidad. En cualquier país o ciudad por mí visitados buscaba inmediatamente los grandes monumentos de la civilización anterior, y así podía saber, ver y oír, que efectos había producido esa tribu o grupo humano con sus creaciones y qué había aportado a la posteridad.
En Grecia, estuve en el Templo de Delfos. Me sentí sobrecogido por la grandeza de las edificaciones y por la belleza y esplendor de aquella obra. En Roma, visité el Museo de Arte y Arquitectura: vi enormes templos llenos de gloria y magníficos castillos del Lejano Oriente, de China, de Camboya y Viet Nam. Hay grandes montañas esculpidas por las manos del hombre. Él ha usado sus ojos y sus nervios para convertirlas en templos para los dioses y para los representantes de éstos en la tierra, los sacerdotes de las religiones. Estas cosas, en mi modo de pensar, eran la mayor y más amada herencia de la humanidad.
Sucedió, este año cuando viajé al Africa a conocer las tres pirámides de Egipto. Repentinamente todos mis sentimientos brotaron. Me apresuré a visitar las admirables pirámides sintiendo que realizaba un peregrinaje por las prodigiosas ruinas de una de las siete maravillas del mundo; estaba pleno de alegría por disponer de tal oportunidad. Busqué un guía que me pudiera explicar la razón de las formas de las pirámides, su historia, su maravilla, belleza y secretos.
Esclavos cargaron ochocientos millones de peñas de Aswan (el sitio donde luego se construyó la famosa represa) hasta El Cairo. Elevaron nueve pirámides, seis de las cuales son pequeñas, y las otras tres, grandes y mundialmente conocidas.
Transportaron ochocientos millones de rocas desde una distancia de novecientos ochenta kilómetros. Colocaron una sobre otra y levantaron un monumento para que los cuerpos momificados del Faraón y de la Reina fueran enterrados en su interior.
La cámara funeraria propiamente dicha, que es muy grande, está construída solamente con cinco bloques de piedra. Cuatro de ellos constituyen las paredes y una el techo. Para concebir el volumen y el peso de la roca que forma el techo, es necesario saber que está hecha de un bloque de mármol sobre el que están colocados varios millones de grandes peñas extendidas hasta el vértice de la pirámide. El techo ha soportado este peso durante cinco mil años. Quedé maravillado por la monumentalidad de lo que surgía ante mis ojos. A trescientos o cuatrocientos metros de la pirámide había algunas piedras que parecían haber caído en desorden las unas sobre las otras.
Le pregunté al guía qué significaba aquello. Me contestó: "Nada. Son solamente piedras" Le insistí me informara el por qué estaban allí. Él dijo que eran criptas cavadas a lo largo de varios kilómetros bajo tierra. Le interrogué: ¿Por qué? El dijo: "Treinta mil esclavos trabajaron durante treinta años acarreando estas inmensas rocas sobre sus espaldas a través de distancias de más de mil kilómetos.
Morían a montones a causa del peso. Diariamente se le reportaba al Faraón la muerte de cientos de personas." Sí, pensé para mí, el sistema de la esclavitud, como dice Schwartz, no permitió la invención de la palanca ni de la rueda. El guía continuó: "Lanzaban los esclavos a un hueco enorme, los enterraban y ponían a otros a trabajar en su lugar".
Le dije: "me gustaría verlos, a los miles de esclavos aniquilados y ya convertidos en polvo". Y me contestó: "No hay nada que ver allí. Las piedras han caído las unas sobre las otras, y sobre las criptas de miles de esclavos quienes, bajo las órdenes del Faraón, fueron enterrados cerca de él. Como habían trabajado para él en esta vida, seguirían haciéndolo después de muertos, aunque esta vez en espíritu".
Le dije al guía: "Por favor, déjeme solo, no necesito de su compañía. Iré solo". Fui a sentarme cerca de las tumbas y sentí una relación familiar, muy próxima entre mi persona y aquellos que dormían en ellas. Ambos somos de la misma raza.
Es cierto que yo soy de un país y ellos de otro. Soy de una raza y ellos de otra, pero estas son divisiones crueles para separar a los seres humanos, de manera que familiares se vuelvan extraños y extraños se conviertan en parientes.
Aparte de estas divisiones, sentí que pertenecía a su raza, jerarquía y familia, y que padecía sus sufrimientos. Cuando, ahora, volví la mirada hacia las grandes pirámides, me hallé totalmente extraño a su grandeza, gloria y majestad. Pero no, siento odio hacia su grandeza, arte y civilización. Todos los grandes monumentos que las civilizaciones han levantado a lo largo de la historia han sido edificados sobre los huesos de mis antepasados. Mis antepasados, esclavos también, construyeron la Gran Muralla de China, y aquellos que no pudieron soportar el peso de las piedras fueron aplastados por ellas, y así formaron parte de la Gran Muralla. La Muralla de China y todas las murallas y monumentos y grandes ruinas de las civilizaciones, fueron fabricadas de la misma manera, con grandes piedras levantadas sobre la carne y la sangre de mis antepasados.
Sentí odio y rabia. Observé que la civilización es una maldición. Es el resultado de miles de años de opresión y esclavitud. Me senté entre el grupo de tumbas y sentí que todos los que estaban durmiendo en ellas eran mis hermanos.
Regresé a mi alojamiento y le escribí una carta a uno de mis innumerables hermanos esclavos. Retrocedí en el tiempo cinco mil años. Le expliqué todo lo que había sucedido en cinco mil años, después de su muerte; en los que, esclavos y esclavitud, habían continuado existiendo bajo formas variadas.
Escribí:
Hermano, tú nos has dejado; pero nosotros hemos seguido construyendo grandes civilizaciones, ejemplos de grandes victorias, para los que ostentan grandes honores. Ellos han invadido nuestras aldeas y pueblos. Nos han capturado y nos han utilizado como animales de carga, obligándonos a construir sus tumbas. Si nuestra resistencia llegó a flaquear, nos usaron como piedras del edificio. Pero si completamos la edificación, el honor de la obra recayó sobre el nombre de otro y ni el recuerdo del nombre quedó para nosotros.
A veces nos llevaron a la guerra, guerra contra personas que ni siquiera conocíamos. Blandimos nuestras espadas contra alguien a quien no odiábamos, gentes que habían nacido como nosotros, de la misma clase y con el mismo destino. Nos llevaron ante los ojos de nuestros envejecidos y agobiados padres que nos esperaban. Sus aspiraciones sobre nosotros nunca se vieron realizadas. Estas guerras, como lo ha dicho un erudito, eran entre dos grupos que no se conocían, para personas que no luchaban, pero que sí se conocían. Nos tomaron a nosotros, fuimos destruidos y masacrados. Si éramos derrotados, nuestros padres y madres sobrellevarían nuestro dolor y nuestra muerte, la destrucción de nuestras aldeas y la destrucción de nuestros campos. Si salíamos victoriosos, el poder y la gloria serían de otro y nunca compartiríamos su victoria ni su botín.
¡Si, hermano!, después de tí muchos cambios tuvieron lugar. Grandes y poderosos Faraones de la historia torcieron el rumbo del pensamiento. Fuimos felices. Ellos creían que sus espíritus eran eternos y que vagaban alrededor de las tumbas, y que si sus cuerpos permanecían intactos, el espíritu mantenía contacto con el cuerpo, y siguiendo esta creencia nos obligaron a ti y a mi a realizar sus grandes tumbas y hacer de ellos unos asesinos.
Después se convirtieron en intelectuales y no pensaron más sobre la muerte. Se liberaron de las antiguas ideas. Supimos de grandes noticias. Quedamos libres de edificar tumbas y de cargar ochocientos millones de rocas desde una distancia de mil kilómetros para apilarlas las unas sobre las otras.
Pero hermano, escucha. Esta fue solamente una felicidad pasajera, del momento. Después de tu partida atacaron nuestras aldeas y nos hicieron esclavos nuevamente. Una vez más nuestros hombros y espaldas soportaron el peso de grandes piedras y columnas. Pero esta vez no para sus tumbas, a las cuales no les daban importancia, sino para sus palacios. Grandes palacios fueron construídos con nuestros huesos y nuestra sangre. Fueron edificados para erguirse orgullosos sobre la tierra, y a su lado se levantaron la tumbas de otra de nuestras generaciones.
Hermano, en el momento en que una esperanza nos dejaba, otra se abría paso entre nosotros. Los grandes profetas arios se levantaron, además de los profetas de raza amarilla. El gran Zoroastro, Mani, Buda, el sabio Confucio y el profundo Lao Tse. Se abrió una ventana hacia nuestra salvación. Dios había armado a sus mensajeros para liberarnos del sufrimiento y de la esclavitud, para que la fe y el culto reemplazaran la opresión y el servilismo.
Ahora, hermano, escúchame. Esos mensajeros escogidos bajarían del lugar sagrado de sus votos, y sin tomarnos en cuenta, sin mencionar nuestros nombres ni acordarse de nosotros, se instalarían en los palacios.
Creímos en Confucio que habló tanto de la sociedad y de humanidad. Vimos como se acercó al Ministro y fue el compañero de la princesa de China.
Y Buda, él mismo un gran príncipe, se separó de todos nosotros a través de retiros y ascetismo, buscando su ser interior, el "nirvana" - nosotros no sabemos donde está ese lugar- y creó grandes pensamientos.
Zoroastro fue profeta en Azerbaijan. Le dio la espalda a nuestros lacerados cuerpos y a nuestro lamento, de miles de años, vertido sobre las tumbas de nuestros hermanos esclavos. Se dirigió a Balk y se separó de nosotros en las comodidades del palacio de Gushtasb.
Mani habló de la luz y combatió la oscuridad. Susurró palabras de luz en los oídos de los prisioneros oprimidos. Y nosotros dijimos: "Y es él quien habla de salvarnos". Pero recogió sus palabras de luz y le entregó el pergamino a Shapur, el sasánida. Escribió una elegía a su coronación. Su mayor honor fue que visitó Sarandib, Balk y la India, formando parte del séquito de Shapur. Y luego nos desilusionó con estas palabras: "Todo el que es derrotado pertenece a la esencia de la oscuridad y todo el que sale victorioso pertenece a la escuela de la luz". ¿No es cierto que a través de la historia nosotros hemos sido derrotados?
¡Escucha hermano! Ustedes fueron los sacrificados de los grandes monumentos funerarios y yo lo fui por el esplendor de los grandes palacios. Repentinamente me dí cuenta que, junto a los Faraones y Reyes que nos hicieron esclavos, había otros que eran los sucesores de los profetas y de los líderes religiosos oficiales.
De Palestina a Irán, de Egipto a la China, en cualquiera de estas civilizaciones fuimos obligados a cargar piedras para construir pirámides, grandes palacios o gloriosos templos. Luego servimos a los profetas y a sus herederos. Ellos ataron nuestras manos de otra forma, y en el nombre de la religión nos designaron. Nos hicieron luchar en el nombre de la guerra santa, por la religión. Fuimos enviados a otros campos de batalla; estuvimos donde quiera que ellos quisieron enviarnos. Nos obligaron al sacrificio de nuestros hijos ante sus deidades, ante sus ídolos, ante los altares de sus templos.
¿No sabes, hermano, que en todos los templos reina el olor de la sangre de nuestros hijos inocentes? Pasamos miles de años sufriendo situaciones peores de las que tú sufriste. Construímos tumbas, palacios y catedrales. Las deidades junto con los Faraones, Reyes y sus representantes, cayeron sobre nuestras vidas. Tres quintos de toda la herencia y riqueza del Irán nos fueron sustraídos en el nombre de los Sacerdotes Magi y de Aura Mazda. Para ellos éramos campesinos y esclavos. Los sacerdotes de Dios se apropiaron de cuatro quintos de toda la superficie cultivable del país.
Trabajamos sin retribución alguna para los templos, y edificamos todos los grandes palacios de Roma y de la China, y perecimos en el proceso.
Pero yo, que he vivido miles de años después que tú y he visto la muerte de todos nuestros hermanos y de nuestra generación, sentí que los dioses también estaban iracundos contra los esclavos y que la esclavitud está basada en diferentes leyes. Los sacerdotes y los hombres religiosos son otro instrumento para fortalecer los palacios, las tumbas y para justificar el sistema.
Por lo tanto, como dicen los eruditos, hombres como Aristóteles, que piensan y entienden mejor que nosotros: "Algunos han sido creados para la esclavitud y otros para ser señores". Me convencí que nosotros habíamos sido creados para ser esclavos y edificar monumentos y que ése era nuestro destino. Nuestro destino era levantar grandes pesos, ser oprimidos y flagelados, y nada más fuera de estas tres cosas.
Pero entonces, hermano, me llegaron noticias que un hombre llamado Muhammad (s.a.s.) había bajado de una montaña y había gritado a las puertas del un templo: "Yo he venido de allah". Temblé ante el temor de que esto no fuera más que una nueva forma de decepción, una nueva opresión, y cuando él empezó a expresar sus ideas, no le creí. "Yo he venido de allah. Allah ha querido que todos los esclavos y gente pobre sean ayudados para que hereden la tierra".
Me sentí maravillado. Cómo es posible que Dios hable a los esclavos, a los pobres y les prometa salvación, el liderazgo y la herencia de la tierra: no podía creerlo. Y me dije: "Es un príncipe como los otros profetas del Irán, de la China y de la India, quienes han sido llamados a profetizar para crear una nueva fuerza con la ayuda de alguien poderoso". Pero me contestaron: "No. Es un huérfano. Sabemos que es un pastor. Sus ovejas pacen justo detrás de la colina".
Y me dije: ¡Maravilla! ¿Cómo es que Dios lo ha elegido de entre los pastores? Y me contestaron:"El es el último eslabón en la cadena de los profetas pastores (Abrahámicos). Sus antepasados fueron todos pastores mensajeros.".
Temblé de felicidad o de admiración, ya que por primera vez un profeta había surgido de entre nosotros.
Encontré la certeza en él y vi a todos mis hermanos congregados a su alrededor: Bilal, un esclavo nacido de madre y padre esclavos de Etiopía y extranjeros en esta nueva tierra; Salmán, un vagabundo del Irán que fue vendido como esclavo; Abu Dharr, un pobre hombre desconocido del desierto; Salem, un poco valioso esclavo negro de la esposa de Houzayfeh, todos se habían hecho sus compañeros.
Confié en él y tuve certeza en él, porque su palacio era unas cuantas habitaciones de barro que él mismo había ayudado a construir. Su lugar de descanso era una lámina de madera cubierta con hojas de palma de dátiles.
Esas eran todas sus pertenencias. Ese fue todo el esfuerzo que le pidió a sus seguidores para construir su morada. Mientras vivió se mantuvo de esa manera, y a la hora de su muerte todavía era de esa manera.
Yo venía del Irán. Había escapado de la gran y poderosa secta sacerdotal de Zoroastro que siempre nos tomaba como esclavos para sus guerras con el fin de obtener más poder. Yo había llegado a su ciudad y había vivido entre los esclavos, vagabundos y gentes que no tienen refugio en el mundo hasta que la muerte hace pesados sus párpados. Se había corrido una cortina sobre la luz de nuestro sol.
Y luego hermano, vi cómo una vez más se construían grandes y gloriosos templos en su nombre, y cómo se blandían las espadas, en cuyas hojas desnudas se leían versos "Yihad" del Corán. Otra vez las arcas del tesoro público estaban repletas con los frutos de los que habíamos sido despojados. Representantes de este hombre cayeron de nuevo sobre nuestras aldeas y se llevaron a nuestros hijos como esclavos para sus líderes y jefes tribales. Vendieron a nuestras madres en el mercado de esclavos, mataron a nuestros hombres en el nombre de una "Guerra Santa" y saquearon todas nuestras pertenencias en el nombre de "impuestos religiosos".
Perdí la esperanza. ¿Qué podíamos haber hecho, hermano? Había surgido un poder que escondía a los ídolos tras un ropaje unificado. Llamas de engaño fueron encendidas en los templos, ante los altares de Dios. Las mismas imágenes de Crasus y del Faraón, que tú conoces bien, hermano, flagelaron a la humanidad en el nombre del Califato de Dios y del Califato del Profeta. Nos humillaron con los argumentos de falsas interpretaciones de las leyes religiosas, y con las mentiras de caras piadosas que se habían unido a los Faraones y a los Crasus. Nuevamente caímos en esclavitud para construir la Gran Mezquita de Damasco.
Una vez más a costa de grandes sufrimientos, los gloriosos "Mihrabs", los grandes palacios como el Palacio Verde de Damasco y los palacios de los Califas de las Mil y Una Noches de Bagdad, fueron construidos a expensas de nuestra sangre y de nuestras vidas y esta vez esto fue hecho en el Nombre de Dios.
Nuevamente creíamos que el camino a la salvación estaba cerrado para nosotros y que nuestro destino siempre sería la esclavitud y el sacrificio.
¿Quien había sido este hombre? ¿Estaba el engaño escondido en su mensaje?¿O estábamos siendo sacrificados por un sistema, un sistema que nos había dejado pudrir en las oscuras prisiones? Saquearon completamente nuestros campos, nuestras posesiones y nuestro destino. ¿Estábamos ambos, ese profeta y yo, decepcionados?
No lo sé. No tengo ningún sitio a dónde ir. ¿A donde iré? Regresaré a mis sacerdotes de Zoroastro? ¿Cómo regresar a los templos que siempre colaboraron con la estructura del poder y están llenos de engaños?
¿Iré con los líderes que pretenden ser los emisarios de la libertad en mi país? Estas eran personas que habían perdido el poder de sus familias en Khorasan, Sistan y Gorgan tratando de establecer un nuevo gobierno revolucionario, y ahora estaban luchando para reestablecer el poder de sus familias e implementar el anterior sistema de ignorancia.
¿Iré a las mezquitas? ¿Qué diferencia había entre las mezquitas y los templos? De repente, hermano, vi los sables cuyas hojas fueron cubiertas con los versos del Yijad, y templos llenos del sonido de las alabanzas y de himnos a Dios. Vi a los que nos llaman a la plegaria, pidiéndonos unidad, rostros sagrados que en el nombre del Califato, en el nombre de la continuación de las tradiciones del Profeta, nos habían llevado a la esclavitud y nos habían masacrado.
Ante mí, con sus sables habían sacrificado en el mihrab a otra persona oprimida. Hermano, Alí (a.s), era de la misma familia que el hombre que había traído el mensaje, Muhammad (s.a.s). Él (Ali) fue asesinado en el palacio de adoración de Dios (mihrab) en la mezquita. Él y su familia fueron destruidos antes que yo y que mi familia y las familias de los esclavos y los oprimidos en la historia. Su casa fue saqueada antes que la nuestra en nombre de la tradición, de “la guerra santa" y de los impuestos religiosos. Antes que el Corán fuera usado como un medio para destruirme y esclavizarme, fue colocado en la punta de la lanza y derrotó a Alí*. (*el autor se refiere a la batalla de Siffin)
Que extraño. Así es como después de cinco mil años encontré a un hombre que estaba hablando con el nombre de allah y no para algún amo. Pedía por los esclavos, pero no como Buda que deseaba alcanzar el nirvana, ni como monjes que puedan llegar a engañar a la gente, ni como personas piadosas que quieren llegar a Dios por ellos mismos, sino con la esperanza de la salvación del pueblo.
Encontré a un hombre (Ali) de Yijad, a un hombre de justicia, una justicia cuyo primer sacrificio fue él mismo. Un hombre cuya esposa (Fátima -a.s-) trabajaba y sufría. Ella, la hija del gran Mensajero, como mi propia hermana, supo de pobrezas y privaciones. Saboreó la pobreza y el hambre, justo como lo habíamos sufrido nosotros. Hermano, encontré a un hombre cuya hija (Zaynab –a.s-) e hijo (Husein –a.s-) heredaron una bandera roja que ha estado en nuestras manos a través de la historia, y en las manos de nuestros líderes. Esta es la razón por la cual después de cinco mil años, por temor a los templos que tú y yo conocemos, por temor al terrible poder que tú y yo conocemos bien, y por temor a los grandes monumentos por los cuales tú y yo fuimos sacrificados, he buscado refugio en esta silenciosa choza de barro.
Los amigos del Mensajero han abandonado la choza y Ali está solo. Su esposa ha muerto. Él va a las plameras de Bani Nayar y reflexiona sobre los sufrimientos que tú y yo debemos sobrellevar. Le temo a los imponentes templos, a los aterradores castillos y a los tesoros que fueron colmados con nuestra sangre y sufrimientos. He buscado refugio en esta casa. He puesto mi frente contra la puerta de esta casa abandonada y he llorado por la tristeza de los siglos, hermano.
Hermano, él y todos sus leales han sido de nuestra sufrida raza. Usaba la belleza de las palabras para hablar sobre nuestra salvación y nuestra pena. Por primera vez habló de belleza no para justificar la pobreza y el encuentro con los poderes, sino, al contrario, para nuestra insurrección y toma de conciencia. Hablaba mejor que Demóstenes, no para defender sus propios derechos, sino los nuestros. Hablaba mejor que los retóricos de Luis XI, pero no en la corte: hablaba por todos los oprimidos contra los poderosos. Usó su sable no para defenderse a sí mismo, ni a su familia, ni a su raza ni a su país, sino para derrotar a los poderosos. Lo usó mejor que Espartaco y con mayor sinceridad de lo que nunca hayamos conocido.
Pensaba mejor que Sócrates, pero no para probar nobles virtudes éticas, prohibidas a los esclavos, sino para demostrar los valores de la humanidad, que tienen mucho más significado para nosotros; no es el heredero de Craso, del Faraón o de los sacerdotes Magi. El no tiene ni un mihrab ni una mezquita. El mismo se sacrificó en nuestros altares.
Es una manifestación de justicia y de pensamiento; pero no en un rincón de la biblioteca de un colegio o academia, ni en las jerarquías académicas de los eruditos quienes se sientan en un rincón con un pensamiento profundo, sin considerar el destino del pueblo, las penalidades de las criaturas, el hambre de las masas. Al mismo tiempo que se dirige hacia los cielos, escucha el llanto de un niño huérfano que lo hace estremecer. Cuando está haciendo el salat olvida los dolores de su cuerpo y lo filoso de una daga.
Hermano, él es un hombre de poesía y conoce la belleza del idioma, no como Ferdowsi en el Shahnameh donde en sesenta mil dichos menciona una sola vez a nuestra raza y a la hermandad del herrero Kaveh. Cuando hablaba del herrero, que obviamente era de nuestra raza y el que confirmó la libertad, la revolución y la salvación del pueblo y de la nación, todavía no había sido elevado lo suficiente a los ojos de Ferdowsi, y sin embargo, fue el único héroe de nuestra raza nombrado en el Shahnameh, pero allí está perdido. ¿Donde y por qué? Porque no es famoso como la raza y cultura de Ferydom, el Rey, y esa es la razón por la cual Kaveh no es mencionado más que unas pocas veces en ese largo poema épico.
Ahora, hermano, yo vivo en una sociedad en la que mi nación, mi clase y yo lo necesitamos. Él es distinto a otros filósofos y genios. Si son genios, no son activos. Si son activos, les falta entendimiento y pensamiento. Si tienen todo lo anterior, no son hombre de espada ni de Yihad y les falta pureza y razón. Si tienen todo lo anterior, les falta amor, sentimientos y sutileza de espíritu. Si tienen todo lo anterior, no conocen a allah y no se pierden en su certeza. Siguen siendo ellos mismos. Pero Ali (a.s) es un hombre que contiene todas las dimensiones de un ser humano. Trabaja como tú y como yo. Cava pozos en el desierto con sus manos desnudas, y, con los mismos dedos, escribe poemas.
Es exactamente un trabajador, es decir, no al servicio de sí mismo sino al servicio de los demás. De repente grita desde un pozo. Lo sacan de él. Está cubierto de barro; el agua empezó a fluir. En esa ardiente tierra, en los alrededores de Medina, el agua brota. La tribu Hashimí se alegra. Pero al mismo tiempo que ha perdido su aliento, diría: "Buenas noticias para mis herederos ya que ellos no tendrán una gota de esta agua". El nos la donó a ti y a mí, hermano.
Ahora lo necesitamos. Necesitamos a un líder como él. Todas las culturas, civilizaciones y religiones han hecho de los seres humanos animales ecónómicos; o animales que adoran individualmente, sumidos en las tumbas de la devoción y de la espiritualidad individuales; o han creado hombres de pensamiento, entendimiento e inteligencia, pero sin sentimientos, sin corazón, sin profundidad y sin amor; o han hecho hombres con sentimientos, amor, inspiración, pero sin inteligencia, pensamiento, ciencia y lógica. Pero Alí, tiene todas estas dimensiones. Alí es el símbolo de la lucha. Él es el símbolo de un ser humano que pacientemente sobrelleva el dolor y el trabajo. Él es el símbolo de un ser humano que tiene algo que decir, que ha estado en el yihad, que a causa de su profunda sinceridad se mantiene leal. Él es el símbolo de un ser humano que llora y sufre silenciosamente. Él es el símbolo de la justicia.
Y ahora, mi hermano, en una sociedad en la que nuestro enemigo está frente a nosotros, en un sistema de poder, donde sus reglas dominan más de la mitad del mundo, y otras reglas el resto, se está acondicionando nuestras mentes para una nueva generación de esclavos.
Ahora somos parte de un sistema en el que supuestamente, no trabajamos gratis para nadie. Hemos sido liberados. La esclavitud ha sido abolida, pero ahora somos más esclavos de los que tú eras en tu tiempo, porque hemos rendido nuestra voluntad. Nos han alimentado con el servilismo de falsas libertades. A través de la ciencia, de la sociología, la cultura, el arte, las ‘libertades’ sexuales, el consumismo y el culto al individualismo, nos han influído fuertemente. Como resultado nos hemos convertido en completos esclavos, y nuestra certeza en metas espirituales, nuestras afinidades con la escuela de pensamiento de Alí y su entrega a la humanidad, han sido borrados de nosotros. Ahora, hermano, nos hemos convertido en vasijas de cerámica, vacías, alineadas de cara al sistema imperante. Aceptamos cualquier cosa con lo que se nos llene.
En el nombre de los estados, la sangre y la tierra, y en el nombre de la enemistad y a quienes representa, estamos divididos en pequeños bocados fácilmente devorados. ¡División! ¡Separación!
El Califato incitó a los seguidores de Alí contra los creyentes en su escuela de pensamiento. Se hicieron enemigos. ¿Por qué el destino que gobierna sobre el mundo y sobre nosotros ha hecho que seamos enemigos? El que ora con las manos cerradas odia al otro que ora con las manos abiertas, o uno es enemigo del otro porque éste se postra sobre una alfombra y el otro lo hace sobre la tierra apisonada.
Las guerras, enemistades y frentes de guerra se han estrechado hasta este punto. Han exiliado a nuestros intelectuales a otros países* (*el autor en 1972) y se han apropiado de la imagen del pastor.
Hermano, tú en tu ingenuidad conocías a tu señor. Sentías el látigo que te laceraba. Sabías que eras esclavo. ¿Por qué eres un esclavo?¿Cuando te convertiste en esclavo? Ahora tenemos tu mismo destino, pero sin saber quién nos convirtió en esclavos en este siglo; sin saber desde dónde nos están flagelando; sin saber cuándo sucumbimos a una forma de pensar desviada.; sin saber quién nos ha colocado en este servilismo terrenal.
Estamos más oprimidos y con mayores privaciones de lo que tú lo estabas en tu época. La discriminación de clases y la tiranía son más fuertes de lo que lo eran en tu tiempo, pero con nuevas caras y nuevos ropajes.
Hermano, Alí, dedicó toda su vida a estas palabras: una escuela de pensamiento, unidad y justicia. Alí es una manifestación de los veintitrés años de lucha al lado del Profeta, sacrificando su vida, lanzándose a la guerra santa por la creación de una certeza de la esencia interior de las cosas. Él es la manifestación de veinticinco años de paciente silencio para preservar la unidad de la sociedad islámica cuando se enfrentaron los imperios romano e iraní. Él es la manifestación de cinco años de esfuerzo y dolor por el establecimiento de justicia, para eliminar complejos y odios. Él usó su sable para liberarnos.
Pero no pudo hacerlo. Sin embargo pudo crear una escuela de pensamiento y es un símbolo eterno para tí y para mí. Hermano, él declaró el din de la justicia y el liderazgo de la humanidad. Dejó tres motivos para los que él y su familia fueran sacrificados: "Escuela de pensamiento, unidad y justicia".
Si hablo por mí mismo es porque deseo contarles ese recuerdo, un recuerdo relacionado conmigo, con los de mi clase en este mundo, con mi sociedad, mi ciudad y mi historia. Por una parte estoy asociado con los grupos cultos de hoy y ustedes saben cómo piensan, qué actitud tienen frente a la religión, que metas persiguen y qué idioma y cultura ostentan. Por la otra, provengo de un área, una tierra, un desierto, de un lugar casi deshabitado, donde no hay felicidad ni prosperidad. La vida solamente es aridez y pobreza, colmada de dificultades. Por la sangre de mis antepasados no corre una gota de nobleza, si es que la consideramos como algo medible en términos de oro, de plata y de poder; mi punto de vista sobre la clase y la sangre no es ése. Se que mis antepasados, mis padres, generación tras generación, desde edades que se pierden en el horizonte de la historia, nacieron en la pobreza y vivieron con tribulaciones y privaciones.
Poseedor de estas particulares características trabajo en el estudio de la civilización. Conozco su continuidad y pensaba que las grandes culturas, con sus obras, constituían el mayor honor del genio de la humanidad. En cualquier país o ciudad por mí visitados buscaba inmediatamente los grandes monumentos de la civilización anterior, y así podía saber, ver y oír, que efectos había producido esa tribu o grupo humano con sus creaciones y qué había aportado a la posteridad.
En Grecia, estuve en el Templo de Delfos. Me sentí sobrecogido por la grandeza de las edificaciones y por la belleza y esplendor de aquella obra. En Roma, visité el Museo de Arte y Arquitectura: vi enormes templos llenos de gloria y magníficos castillos del Lejano Oriente, de China, de Camboya y Viet Nam. Hay grandes montañas esculpidas por las manos del hombre. Él ha usado sus ojos y sus nervios para convertirlas en templos para los dioses y para los representantes de éstos en la tierra, los sacerdotes de las religiones. Estas cosas, en mi modo de pensar, eran la mayor y más amada herencia de la humanidad.
Sucedió, este año cuando viajé al Africa a conocer las tres pirámides de Egipto. Repentinamente todos mis sentimientos brotaron. Me apresuré a visitar las admirables pirámides sintiendo que realizaba un peregrinaje por las prodigiosas ruinas de una de las siete maravillas del mundo; estaba pleno de alegría por disponer de tal oportunidad. Busqué un guía que me pudiera explicar la razón de las formas de las pirámides, su historia, su maravilla, belleza y secretos.
Esclavos cargaron ochocientos millones de peñas de Aswan (el sitio donde luego se construyó la famosa represa) hasta El Cairo. Elevaron nueve pirámides, seis de las cuales son pequeñas, y las otras tres, grandes y mundialmente conocidas.
Transportaron ochocientos millones de rocas desde una distancia de novecientos ochenta kilómetros. Colocaron una sobre otra y levantaron un monumento para que los cuerpos momificados del Faraón y de la Reina fueran enterrados en su interior.
La cámara funeraria propiamente dicha, que es muy grande, está construída solamente con cinco bloques de piedra. Cuatro de ellos constituyen las paredes y una el techo. Para concebir el volumen y el peso de la roca que forma el techo, es necesario saber que está hecha de un bloque de mármol sobre el que están colocados varios millones de grandes peñas extendidas hasta el vértice de la pirámide. El techo ha soportado este peso durante cinco mil años. Quedé maravillado por la monumentalidad de lo que surgía ante mis ojos. A trescientos o cuatrocientos metros de la pirámide había algunas piedras que parecían haber caído en desorden las unas sobre las otras.
Le pregunté al guía qué significaba aquello. Me contestó: "Nada. Son solamente piedras" Le insistí me informara el por qué estaban allí. Él dijo que eran criptas cavadas a lo largo de varios kilómetros bajo tierra. Le interrogué: ¿Por qué? El dijo: "Treinta mil esclavos trabajaron durante treinta años acarreando estas inmensas rocas sobre sus espaldas a través de distancias de más de mil kilómetos.
Morían a montones a causa del peso. Diariamente se le reportaba al Faraón la muerte de cientos de personas." Sí, pensé para mí, el sistema de la esclavitud, como dice Schwartz, no permitió la invención de la palanca ni de la rueda. El guía continuó: "Lanzaban los esclavos a un hueco enorme, los enterraban y ponían a otros a trabajar en su lugar".
Le dije: "me gustaría verlos, a los miles de esclavos aniquilados y ya convertidos en polvo". Y me contestó: "No hay nada que ver allí. Las piedras han caído las unas sobre las otras, y sobre las criptas de miles de esclavos quienes, bajo las órdenes del Faraón, fueron enterrados cerca de él. Como habían trabajado para él en esta vida, seguirían haciéndolo después de muertos, aunque esta vez en espíritu".
Le dije al guía: "Por favor, déjeme solo, no necesito de su compañía. Iré solo". Fui a sentarme cerca de las tumbas y sentí una relación familiar, muy próxima entre mi persona y aquellos que dormían en ellas. Ambos somos de la misma raza.
Es cierto que yo soy de un país y ellos de otro. Soy de una raza y ellos de otra, pero estas son divisiones crueles para separar a los seres humanos, de manera que familiares se vuelvan extraños y extraños se conviertan en parientes.
Aparte de estas divisiones, sentí que pertenecía a su raza, jerarquía y familia, y que padecía sus sufrimientos. Cuando, ahora, volví la mirada hacia las grandes pirámides, me hallé totalmente extraño a su grandeza, gloria y majestad. Pero no, siento odio hacia su grandeza, arte y civilización. Todos los grandes monumentos que las civilizaciones han levantado a lo largo de la historia han sido edificados sobre los huesos de mis antepasados. Mis antepasados, esclavos también, construyeron la Gran Muralla de China, y aquellos que no pudieron soportar el peso de las piedras fueron aplastados por ellas, y así formaron parte de la Gran Muralla. La Muralla de China y todas las murallas y monumentos y grandes ruinas de las civilizaciones, fueron fabricadas de la misma manera, con grandes piedras levantadas sobre la carne y la sangre de mis antepasados.
Sentí odio y rabia. Observé que la civilización es una maldición. Es el resultado de miles de años de opresión y esclavitud. Me senté entre el grupo de tumbas y sentí que todos los que estaban durmiendo en ellas eran mis hermanos.
Regresé a mi alojamiento y le escribí una carta a uno de mis innumerables hermanos esclavos. Retrocedí en el tiempo cinco mil años. Le expliqué todo lo que había sucedido en cinco mil años, después de su muerte; en los que, esclavos y esclavitud, habían continuado existiendo bajo formas variadas.
Escribí:
Hermano, tú nos has dejado; pero nosotros hemos seguido construyendo grandes civilizaciones, ejemplos de grandes victorias, para los que ostentan grandes honores. Ellos han invadido nuestras aldeas y pueblos. Nos han capturado y nos han utilizado como animales de carga, obligándonos a construir sus tumbas. Si nuestra resistencia llegó a flaquear, nos usaron como piedras del edificio. Pero si completamos la edificación, el honor de la obra recayó sobre el nombre de otro y ni el recuerdo del nombre quedó para nosotros.
A veces nos llevaron a la guerra, guerra contra personas que ni siquiera conocíamos. Blandimos nuestras espadas contra alguien a quien no odiábamos, gentes que habían nacido como nosotros, de la misma clase y con el mismo destino. Nos llevaron ante los ojos de nuestros envejecidos y agobiados padres que nos esperaban. Sus aspiraciones sobre nosotros nunca se vieron realizadas. Estas guerras, como lo ha dicho un erudito, eran entre dos grupos que no se conocían, para personas que no luchaban, pero que sí se conocían. Nos tomaron a nosotros, fuimos destruidos y masacrados. Si éramos derrotados, nuestros padres y madres sobrellevarían nuestro dolor y nuestra muerte, la destrucción de nuestras aldeas y la destrucción de nuestros campos. Si salíamos victoriosos, el poder y la gloria serían de otro y nunca compartiríamos su victoria ni su botín.
¡Si, hermano!, después de tí muchos cambios tuvieron lugar. Grandes y poderosos Faraones de la historia torcieron el rumbo del pensamiento. Fuimos felices. Ellos creían que sus espíritus eran eternos y que vagaban alrededor de las tumbas, y que si sus cuerpos permanecían intactos, el espíritu mantenía contacto con el cuerpo, y siguiendo esta creencia nos obligaron a ti y a mi a realizar sus grandes tumbas y hacer de ellos unos asesinos.
Después se convirtieron en intelectuales y no pensaron más sobre la muerte. Se liberaron de las antiguas ideas. Supimos de grandes noticias. Quedamos libres de edificar tumbas y de cargar ochocientos millones de rocas desde una distancia de mil kilómetros para apilarlas las unas sobre las otras.
Pero hermano, escucha. Esta fue solamente una felicidad pasajera, del momento. Después de tu partida atacaron nuestras aldeas y nos hicieron esclavos nuevamente. Una vez más nuestros hombros y espaldas soportaron el peso de grandes piedras y columnas. Pero esta vez no para sus tumbas, a las cuales no les daban importancia, sino para sus palacios. Grandes palacios fueron construídos con nuestros huesos y nuestra sangre. Fueron edificados para erguirse orgullosos sobre la tierra, y a su lado se levantaron la tumbas de otra de nuestras generaciones.
Hermano, en el momento en que una esperanza nos dejaba, otra se abría paso entre nosotros. Los grandes profetas arios se levantaron, además de los profetas de raza amarilla. El gran Zoroastro, Mani, Buda, el sabio Confucio y el profundo Lao Tse. Se abrió una ventana hacia nuestra salvación. Dios había armado a sus mensajeros para liberarnos del sufrimiento y de la esclavitud, para que la fe y el culto reemplazaran la opresión y el servilismo.
Ahora, hermano, escúchame. Esos mensajeros escogidos bajarían del lugar sagrado de sus votos, y sin tomarnos en cuenta, sin mencionar nuestros nombres ni acordarse de nosotros, se instalarían en los palacios.
Creímos en Confucio que habló tanto de la sociedad y de humanidad. Vimos como se acercó al Ministro y fue el compañero de la princesa de China.
Y Buda, él mismo un gran príncipe, se separó de todos nosotros a través de retiros y ascetismo, buscando su ser interior, el "nirvana" - nosotros no sabemos donde está ese lugar- y creó grandes pensamientos.
Zoroastro fue profeta en Azerbaijan. Le dio la espalda a nuestros lacerados cuerpos y a nuestro lamento, de miles de años, vertido sobre las tumbas de nuestros hermanos esclavos. Se dirigió a Balk y se separó de nosotros en las comodidades del palacio de Gushtasb.
Mani habló de la luz y combatió la oscuridad. Susurró palabras de luz en los oídos de los prisioneros oprimidos. Y nosotros dijimos: "Y es él quien habla de salvarnos". Pero recogió sus palabras de luz y le entregó el pergamino a Shapur, el sasánida. Escribió una elegía a su coronación. Su mayor honor fue que visitó Sarandib, Balk y la India, formando parte del séquito de Shapur. Y luego nos desilusionó con estas palabras: "Todo el que es derrotado pertenece a la esencia de la oscuridad y todo el que sale victorioso pertenece a la escuela de la luz". ¿No es cierto que a través de la historia nosotros hemos sido derrotados?
¡Escucha hermano! Ustedes fueron los sacrificados de los grandes monumentos funerarios y yo lo fui por el esplendor de los grandes palacios. Repentinamente me dí cuenta que, junto a los Faraones y Reyes que nos hicieron esclavos, había otros que eran los sucesores de los profetas y de los líderes religiosos oficiales.
De Palestina a Irán, de Egipto a la China, en cualquiera de estas civilizaciones fuimos obligados a cargar piedras para construir pirámides, grandes palacios o gloriosos templos. Luego servimos a los profetas y a sus herederos. Ellos ataron nuestras manos de otra forma, y en el nombre de la religión nos designaron. Nos hicieron luchar en el nombre de la guerra santa, por la religión. Fuimos enviados a otros campos de batalla; estuvimos donde quiera que ellos quisieron enviarnos. Nos obligaron al sacrificio de nuestros hijos ante sus deidades, ante sus ídolos, ante los altares de sus templos.
¿No sabes, hermano, que en todos los templos reina el olor de la sangre de nuestros hijos inocentes? Pasamos miles de años sufriendo situaciones peores de las que tú sufriste. Construímos tumbas, palacios y catedrales. Las deidades junto con los Faraones, Reyes y sus representantes, cayeron sobre nuestras vidas. Tres quintos de toda la herencia y riqueza del Irán nos fueron sustraídos en el nombre de los Sacerdotes Magi y de Aura Mazda. Para ellos éramos campesinos y esclavos. Los sacerdotes de Dios se apropiaron de cuatro quintos de toda la superficie cultivable del país.
Trabajamos sin retribución alguna para los templos, y edificamos todos los grandes palacios de Roma y de la China, y perecimos en el proceso.
Pero yo, que he vivido miles de años después que tú y he visto la muerte de todos nuestros hermanos y de nuestra generación, sentí que los dioses también estaban iracundos contra los esclavos y que la esclavitud está basada en diferentes leyes. Los sacerdotes y los hombres religiosos son otro instrumento para fortalecer los palacios, las tumbas y para justificar el sistema.
Por lo tanto, como dicen los eruditos, hombres como Aristóteles, que piensan y entienden mejor que nosotros: "Algunos han sido creados para la esclavitud y otros para ser señores". Me convencí que nosotros habíamos sido creados para ser esclavos y edificar monumentos y que ése era nuestro destino. Nuestro destino era levantar grandes pesos, ser oprimidos y flagelados, y nada más fuera de estas tres cosas.
Pero entonces, hermano, me llegaron noticias que un hombre llamado Muhammad (s.a.s.) había bajado de una montaña y había gritado a las puertas del un templo: "Yo he venido de allah". Temblé ante el temor de que esto no fuera más que una nueva forma de decepción, una nueva opresión, y cuando él empezó a expresar sus ideas, no le creí. "Yo he venido de allah. Allah ha querido que todos los esclavos y gente pobre sean ayudados para que hereden la tierra".
Me sentí maravillado. Cómo es posible que Dios hable a los esclavos, a los pobres y les prometa salvación, el liderazgo y la herencia de la tierra: no podía creerlo. Y me dije: "Es un príncipe como los otros profetas del Irán, de la China y de la India, quienes han sido llamados a profetizar para crear una nueva fuerza con la ayuda de alguien poderoso". Pero me contestaron: "No. Es un huérfano. Sabemos que es un pastor. Sus ovejas pacen justo detrás de la colina".
Y me dije: ¡Maravilla! ¿Cómo es que Dios lo ha elegido de entre los pastores? Y me contestaron:"El es el último eslabón en la cadena de los profetas pastores (Abrahámicos). Sus antepasados fueron todos pastores mensajeros.".
Temblé de felicidad o de admiración, ya que por primera vez un profeta había surgido de entre nosotros.
Encontré la certeza en él y vi a todos mis hermanos congregados a su alrededor: Bilal, un esclavo nacido de madre y padre esclavos de Etiopía y extranjeros en esta nueva tierra; Salmán, un vagabundo del Irán que fue vendido como esclavo; Abu Dharr, un pobre hombre desconocido del desierto; Salem, un poco valioso esclavo negro de la esposa de Houzayfeh, todos se habían hecho sus compañeros.
Confié en él y tuve certeza en él, porque su palacio era unas cuantas habitaciones de barro que él mismo había ayudado a construir. Su lugar de descanso era una lámina de madera cubierta con hojas de palma de dátiles.
Esas eran todas sus pertenencias. Ese fue todo el esfuerzo que le pidió a sus seguidores para construir su morada. Mientras vivió se mantuvo de esa manera, y a la hora de su muerte todavía era de esa manera.
Yo venía del Irán. Había escapado de la gran y poderosa secta sacerdotal de Zoroastro que siempre nos tomaba como esclavos para sus guerras con el fin de obtener más poder. Yo había llegado a su ciudad y había vivido entre los esclavos, vagabundos y gentes que no tienen refugio en el mundo hasta que la muerte hace pesados sus párpados. Se había corrido una cortina sobre la luz de nuestro sol.
Y luego hermano, vi cómo una vez más se construían grandes y gloriosos templos en su nombre, y cómo se blandían las espadas, en cuyas hojas desnudas se leían versos "Yihad" del Corán. Otra vez las arcas del tesoro público estaban repletas con los frutos de los que habíamos sido despojados. Representantes de este hombre cayeron de nuevo sobre nuestras aldeas y se llevaron a nuestros hijos como esclavos para sus líderes y jefes tribales. Vendieron a nuestras madres en el mercado de esclavos, mataron a nuestros hombres en el nombre de una "Guerra Santa" y saquearon todas nuestras pertenencias en el nombre de "impuestos religiosos".
Perdí la esperanza. ¿Qué podíamos haber hecho, hermano? Había surgido un poder que escondía a los ídolos tras un ropaje unificado. Llamas de engaño fueron encendidas en los templos, ante los altares de Dios. Las mismas imágenes de Crasus y del Faraón, que tú conoces bien, hermano, flagelaron a la humanidad en el nombre del Califato de Dios y del Califato del Profeta. Nos humillaron con los argumentos de falsas interpretaciones de las leyes religiosas, y con las mentiras de caras piadosas que se habían unido a los Faraones y a los Crasus. Nuevamente caímos en esclavitud para construir la Gran Mezquita de Damasco.
Una vez más a costa de grandes sufrimientos, los gloriosos "Mihrabs", los grandes palacios como el Palacio Verde de Damasco y los palacios de los Califas de las Mil y Una Noches de Bagdad, fueron construidos a expensas de nuestra sangre y de nuestras vidas y esta vez esto fue hecho en el Nombre de Dios.
Nuevamente creíamos que el camino a la salvación estaba cerrado para nosotros y que nuestro destino siempre sería la esclavitud y el sacrificio.
¿Quien había sido este hombre? ¿Estaba el engaño escondido en su mensaje?¿O estábamos siendo sacrificados por un sistema, un sistema que nos había dejado pudrir en las oscuras prisiones? Saquearon completamente nuestros campos, nuestras posesiones y nuestro destino. ¿Estábamos ambos, ese profeta y yo, decepcionados?
No lo sé. No tengo ningún sitio a dónde ir. ¿A donde iré? Regresaré a mis sacerdotes de Zoroastro? ¿Cómo regresar a los templos que siempre colaboraron con la estructura del poder y están llenos de engaños?
¿Iré con los líderes que pretenden ser los emisarios de la libertad en mi país? Estas eran personas que habían perdido el poder de sus familias en Khorasan, Sistan y Gorgan tratando de establecer un nuevo gobierno revolucionario, y ahora estaban luchando para reestablecer el poder de sus familias e implementar el anterior sistema de ignorancia.
¿Iré a las mezquitas? ¿Qué diferencia había entre las mezquitas y los templos? De repente, hermano, vi los sables cuyas hojas fueron cubiertas con los versos del Yijad, y templos llenos del sonido de las alabanzas y de himnos a Dios. Vi a los que nos llaman a la plegaria, pidiéndonos unidad, rostros sagrados que en el nombre del Califato, en el nombre de la continuación de las tradiciones del Profeta, nos habían llevado a la esclavitud y nos habían masacrado.
Ante mí, con sus sables habían sacrificado en el mihrab a otra persona oprimida. Hermano, Alí (a.s), era de la misma familia que el hombre que había traído el mensaje, Muhammad (s.a.s). Él (Ali) fue asesinado en el palacio de adoración de Dios (mihrab) en la mezquita. Él y su familia fueron destruidos antes que yo y que mi familia y las familias de los esclavos y los oprimidos en la historia. Su casa fue saqueada antes que la nuestra en nombre de la tradición, de “la guerra santa" y de los impuestos religiosos. Antes que el Corán fuera usado como un medio para destruirme y esclavizarme, fue colocado en la punta de la lanza y derrotó a Alí*. (*el autor se refiere a la batalla de Siffin)
Que extraño. Así es como después de cinco mil años encontré a un hombre que estaba hablando con el nombre de allah y no para algún amo. Pedía por los esclavos, pero no como Buda que deseaba alcanzar el nirvana, ni como monjes que puedan llegar a engañar a la gente, ni como personas piadosas que quieren llegar a Dios por ellos mismos, sino con la esperanza de la salvación del pueblo.
Encontré a un hombre (Ali) de Yijad, a un hombre de justicia, una justicia cuyo primer sacrificio fue él mismo. Un hombre cuya esposa (Fátima -a.s-) trabajaba y sufría. Ella, la hija del gran Mensajero, como mi propia hermana, supo de pobrezas y privaciones. Saboreó la pobreza y el hambre, justo como lo habíamos sufrido nosotros. Hermano, encontré a un hombre cuya hija (Zaynab –a.s-) e hijo (Husein –a.s-) heredaron una bandera roja que ha estado en nuestras manos a través de la historia, y en las manos de nuestros líderes. Esta es la razón por la cual después de cinco mil años, por temor a los templos que tú y yo conocemos, por temor al terrible poder que tú y yo conocemos bien, y por temor a los grandes monumentos por los cuales tú y yo fuimos sacrificados, he buscado refugio en esta silenciosa choza de barro.
Los amigos del Mensajero han abandonado la choza y Ali está solo. Su esposa ha muerto. Él va a las plameras de Bani Nayar y reflexiona sobre los sufrimientos que tú y yo debemos sobrellevar. Le temo a los imponentes templos, a los aterradores castillos y a los tesoros que fueron colmados con nuestra sangre y sufrimientos. He buscado refugio en esta casa. He puesto mi frente contra la puerta de esta casa abandonada y he llorado por la tristeza de los siglos, hermano.
Hermano, él y todos sus leales han sido de nuestra sufrida raza. Usaba la belleza de las palabras para hablar sobre nuestra salvación y nuestra pena. Por primera vez habló de belleza no para justificar la pobreza y el encuentro con los poderes, sino, al contrario, para nuestra insurrección y toma de conciencia. Hablaba mejor que Demóstenes, no para defender sus propios derechos, sino los nuestros. Hablaba mejor que los retóricos de Luis XI, pero no en la corte: hablaba por todos los oprimidos contra los poderosos. Usó su sable no para defenderse a sí mismo, ni a su familia, ni a su raza ni a su país, sino para derrotar a los poderosos. Lo usó mejor que Espartaco y con mayor sinceridad de lo que nunca hayamos conocido.
Pensaba mejor que Sócrates, pero no para probar nobles virtudes éticas, prohibidas a los esclavos, sino para demostrar los valores de la humanidad, que tienen mucho más significado para nosotros; no es el heredero de Craso, del Faraón o de los sacerdotes Magi. El no tiene ni un mihrab ni una mezquita. El mismo se sacrificó en nuestros altares.
Es una manifestación de justicia y de pensamiento; pero no en un rincón de la biblioteca de un colegio o academia, ni en las jerarquías académicas de los eruditos quienes se sientan en un rincón con un pensamiento profundo, sin considerar el destino del pueblo, las penalidades de las criaturas, el hambre de las masas. Al mismo tiempo que se dirige hacia los cielos, escucha el llanto de un niño huérfano que lo hace estremecer. Cuando está haciendo el salat olvida los dolores de su cuerpo y lo filoso de una daga.
Hermano, él es un hombre de poesía y conoce la belleza del idioma, no como Ferdowsi en el Shahnameh donde en sesenta mil dichos menciona una sola vez a nuestra raza y a la hermandad del herrero Kaveh. Cuando hablaba del herrero, que obviamente era de nuestra raza y el que confirmó la libertad, la revolución y la salvación del pueblo y de la nación, todavía no había sido elevado lo suficiente a los ojos de Ferdowsi, y sin embargo, fue el único héroe de nuestra raza nombrado en el Shahnameh, pero allí está perdido. ¿Donde y por qué? Porque no es famoso como la raza y cultura de Ferydom, el Rey, y esa es la razón por la cual Kaveh no es mencionado más que unas pocas veces en ese largo poema épico.
Ahora, hermano, yo vivo en una sociedad en la que mi nación, mi clase y yo lo necesitamos. Él es distinto a otros filósofos y genios. Si son genios, no son activos. Si son activos, les falta entendimiento y pensamiento. Si tienen todo lo anterior, no son hombre de espada ni de Yihad y les falta pureza y razón. Si tienen todo lo anterior, les falta amor, sentimientos y sutileza de espíritu. Si tienen todo lo anterior, no conocen a allah y no se pierden en su certeza. Siguen siendo ellos mismos. Pero Ali (a.s) es un hombre que contiene todas las dimensiones de un ser humano. Trabaja como tú y como yo. Cava pozos en el desierto con sus manos desnudas, y, con los mismos dedos, escribe poemas.
Es exactamente un trabajador, es decir, no al servicio de sí mismo sino al servicio de los demás. De repente grita desde un pozo. Lo sacan de él. Está cubierto de barro; el agua empezó a fluir. En esa ardiente tierra, en los alrededores de Medina, el agua brota. La tribu Hashimí se alegra. Pero al mismo tiempo que ha perdido su aliento, diría: "Buenas noticias para mis herederos ya que ellos no tendrán una gota de esta agua". El nos la donó a ti y a mí, hermano.
Ahora lo necesitamos. Necesitamos a un líder como él. Todas las culturas, civilizaciones y religiones han hecho de los seres humanos animales ecónómicos; o animales que adoran individualmente, sumidos en las tumbas de la devoción y de la espiritualidad individuales; o han creado hombres de pensamiento, entendimiento e inteligencia, pero sin sentimientos, sin corazón, sin profundidad y sin amor; o han hecho hombres con sentimientos, amor, inspiración, pero sin inteligencia, pensamiento, ciencia y lógica. Pero Alí, tiene todas estas dimensiones. Alí es el símbolo de la lucha. Él es el símbolo de un ser humano que pacientemente sobrelleva el dolor y el trabajo. Él es el símbolo de un ser humano que tiene algo que decir, que ha estado en el yihad, que a causa de su profunda sinceridad se mantiene leal. Él es el símbolo de un ser humano que llora y sufre silenciosamente. Él es el símbolo de la justicia.
Y ahora, mi hermano, en una sociedad en la que nuestro enemigo está frente a nosotros, en un sistema de poder, donde sus reglas dominan más de la mitad del mundo, y otras reglas el resto, se está acondicionando nuestras mentes para una nueva generación de esclavos.
Ahora somos parte de un sistema en el que supuestamente, no trabajamos gratis para nadie. Hemos sido liberados. La esclavitud ha sido abolida, pero ahora somos más esclavos de los que tú eras en tu tiempo, porque hemos rendido nuestra voluntad. Nos han alimentado con el servilismo de falsas libertades. A través de la ciencia, de la sociología, la cultura, el arte, las ‘libertades’ sexuales, el consumismo y el culto al individualismo, nos han influído fuertemente. Como resultado nos hemos convertido en completos esclavos, y nuestra certeza en metas espirituales, nuestras afinidades con la escuela de pensamiento de Alí y su entrega a la humanidad, han sido borrados de nosotros. Ahora, hermano, nos hemos convertido en vasijas de cerámica, vacías, alineadas de cara al sistema imperante. Aceptamos cualquier cosa con lo que se nos llene.
En el nombre de los estados, la sangre y la tierra, y en el nombre de la enemistad y a quienes representa, estamos divididos en pequeños bocados fácilmente devorados. ¡División! ¡Separación!
El Califato incitó a los seguidores de Alí contra los creyentes en su escuela de pensamiento. Se hicieron enemigos. ¿Por qué el destino que gobierna sobre el mundo y sobre nosotros ha hecho que seamos enemigos? El que ora con las manos cerradas odia al otro que ora con las manos abiertas, o uno es enemigo del otro porque éste se postra sobre una alfombra y el otro lo hace sobre la tierra apisonada.
Las guerras, enemistades y frentes de guerra se han estrechado hasta este punto. Han exiliado a nuestros intelectuales a otros países* (*el autor en 1972) y se han apropiado de la imagen del pastor.
Hermano, tú en tu ingenuidad conocías a tu señor. Sentías el látigo que te laceraba. Sabías que eras esclavo. ¿Por qué eres un esclavo?¿Cuando te convertiste en esclavo? Ahora tenemos tu mismo destino, pero sin saber quién nos convirtió en esclavos en este siglo; sin saber desde dónde nos están flagelando; sin saber cuándo sucumbimos a una forma de pensar desviada.; sin saber quién nos ha colocado en este servilismo terrenal.
Estamos más oprimidos y con mayores privaciones de lo que tú lo estabas en tu época. La discriminación de clases y la tiranía son más fuertes de lo que lo eran en tu tiempo, pero con nuevas caras y nuevos ropajes.
Hermano, Alí, dedicó toda su vida a estas palabras: una escuela de pensamiento, unidad y justicia. Alí es una manifestación de los veintitrés años de lucha al lado del Profeta, sacrificando su vida, lanzándose a la guerra santa por la creación de una certeza de la esencia interior de las cosas. Él es la manifestación de veinticinco años de paciente silencio para preservar la unidad de la sociedad islámica cuando se enfrentaron los imperios romano e iraní. Él es la manifestación de cinco años de esfuerzo y dolor por el establecimiento de justicia, para eliminar complejos y odios. Él usó su sable para liberarnos.
Pero no pudo hacerlo. Sin embargo pudo crear una escuela de pensamiento y es un símbolo eterno para tí y para mí. Hermano, él declaró el din de la justicia y el liderazgo de la humanidad. Dejó tres motivos para los que él y su familia fueran sacrificados: "Escuela de pensamiento, unidad y justicia".
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